miércoles, 25 de junio de 2014

YOURS Cap XXXII

YOURS


CAPITULO 32

-No es que no quiera apoyarte es solo que no veo la necesidad de que salgas

-Ósea que me quieres tener aquí, oculta de todo, a que le temes… por que no quieres que salga

-Esto no va a ningún lado, no quiero discutir, mejor vayámonos a dormir que es tarde ya

El se levanto del sillón y se fue a su habitación, en cambio Lía se quedo en la cocina, quería hacer algo con su tiempo pero al parecer tendría algunos problemas con su decisión. Ella siempre fue independiente y sabia lo que quería, pero tenia miedo que gracias a su decisión su relación con Julian se debilitara aun más de lo que ya estaba.

Al día siguiente parecía que ellos no hubieran discutido, ambos lo agradecían pero fue una mañana rutinaria, Lía desistió de hablar con el sobre el tema del empleo, pero aun en contra de el lo buscaría.

Aun les quedaba un par de semanas para que sus vacaciones se terminaran, organizaron algunas salidas a parques de diversiones, o simplemente hacían parrilladas en alguna casa de campo. Todos se divertían como nunca, estaban pasando por un momento de tranquilidad, la llegada del pequeño Janne los tenía a todos vueltos locos, el más encariñado con el pequeño era Christian, que lo cuidaba y consentía como si fuera suyo.

Revon, Janna y Lía también estaban muy al pendiente del pequeño, tal cual Julian se lo había pedido, Lía pasaba mas tiempo en casa de la nueva mamá, ayudándola con Janne y haciéndoles compañía.

El ultimo fin de semana que ellos pasarían juntos decidieron organizar una cena en casa de Jason, en la cual estarían presentes familiares de el y de su prometida, la razón de dicha cena… hacer oficial su compromiso y anunciar la fecha de la boda. Les pidió que no fueran muy formales, que seria una celebración en familia y no quería un desfile de modas en su casa, así que fueron algo casuales.

Al llegar pudieron darse cuenta de que todo estaba listo, el comedor que muy pocas veces usaba ahora estaba completamente iluminado con algunos floreros en las mesas de la sala, el ambiente estaba lleno de felicidad, con niños pequeños, sobrinos de Erin su prometida, jugando por el patio delantero de la casa.   

Unas horas mas tarde que ya estaban todos los invitados reunidos los hicieron pasar al comedor, sirvieron algunos bocadillos y después de algunos instantes más los novios hicieron el tan esperado anuncio.

-Silencio por favor- Todos siguen hablando –Se callan!!!

Y en ese instante todos guardaron silencio y dirigieron sus miradas hacia donde se encontraban Jason y Erin parados, tomados de la mano.

-Queremos agradecerles a todos el que hayan aceptado nuestra invitación a cenar y estén con nosotros en un momento tan importante de nuestra vida… aquí frente a ustedes quiero hacer mas que oficial el gran amor que siento por esta hermosa mujer, que desde que llego a mi vida la a iluminado, la ha llenado de alegría y buenos momentos a su lado, Erin… no sé qué sería de mí, si tu no estuvieras conmigo, estuviste a m lado en un momento difícil y vulnerable para mi, has aguantado tanto tiempo alejada de mi, me aceptas tal y cual soy… se que cometeré errores, pero quiero que sepas que ante todo siempre tendré en cuenta el gran amor que te tengo… Erin… te casarías conmigo???-

En ese momento todos sonrieron, esperando la respuesta de ella, que estaba al borde de las lágrimas.

-Por supuesto que me quiero casar contigo… te amo

Y en ese momento sellaron su compromiso con un beso y todos los presenten comenzaron a aplaudir y felicitarlos por el paso que iban a dar, deseándoles lo mejor.

-Y entonces para cuando es la fecha de bodas??- Pregunto Sammy

-Queremos que la ceremonia sea dentro de un mes, ya no queremos esperar más tiempo- Dijo Jason

-Perfecto, entonces hay que empezar a buscar los vestidos chicas- Dijo Revon

A lo cual todas comenzaron a reír. Después de un buen rato de felicitaciones, prosiguieron a la cena. La celebración se alargo hasta altas horas de la madrugada, fue una celebración muy emotiva. Después de que se fueron los familiares de la pareja, los únicos que únicos que quedaron fueron sus amigos.

Entre todos les ayudaron a arreglar la casa y dejar un poco mas decente la sala, después de eso los primeros en marcharse fueron Revon y Sammy junto son su pequeño Janne que estaba plácidamente dormido en su carriola, era increíble como con todo el ruido de la fiesta podía dormir como si nada ocurriera a su alrededor.  

Y así fueron saliendo poco a poco hasta dejar a Julia y Lía con ellos; al momento de que se iban a despedir Jason les pidió que se esperaran un momento más ya que ellos querían hablar con ellos.

-Que sucede??

-Lía… lo que queremos pedirles es que… si quieren ser nuestros padrinos de lazo…

-Erin… WOW… nos alagan con su proposición- Notablemente muy emocionada –Tú que dices Juke??

-Por supuesto, será un gran honor para nosotros ser parte de su matrimonio

-Bien pues entonces no se diga mas

Después de hablar algunos detalles de la boda, se despidieron dejando ahora si completamente solos a los futuros esposos. Casi 20 minutos mas tarde llegaron Julian y Lía a su departamento, estaban muy cansados por lo cual solo se cambiaron a ropa mas cómoda para irse inmediatamente a dormir, apenas tocaron las almohadas quedaron profundamente dormidos.

0o0o0o0

Pasaron las semanas y por ende sus vacaciones, todos regresaron a sus labores en el estudio, Sammy tenia algunas sesiones con Essentia así que pedía permiso para ir agravar con su otra banda, al igual Julian lo hacia con Kasikolme, sin dejar de lado sus responsabilidades con Lovex.

Tenían mucho trabajo por hacer, así que las rutinas volvieron a ser como antes de sus vacaciones… todo el día fuera de casa, una noche Lía no soporto más el encierro y salió a un café a un centro comercial. Ahí se encontró con Otto vocalista de la ya desaparecida banda de Superscar.

Él fue quien la reconoció primero, la vio perdida en sus pensamientos, en una mesa apartada de todo el bullicio del lugar, viendo fijamente hacia la calle, su mesa estaba frente a un ventanal, el no dudo en acercarse, por curiosidad y preguntar si la podía acompañar.

-Hola… Lía??? Te acuerdas de mi??

-Por supuesto… Otto verdad??

-Si… puedo??- Pidiendo permiso para sentarse

-Claro, gustas tomar algo??

-Ya pedí, solo les diré que me lo traigan aquí, puedo preguntar por que estabas tan perdida en tus pensamientos…

-Nada en especial, solo estaba distraída

-Se que no nos conocemos lo suficiente, pero puedes confiar en mi

-Gracias Otto, créeme que me hace falta alguien con quien poder platicar

-Bueno… pues aquí estaré siempre que lo necesites

-Muchas gracias, y tu que hacías solo por aquí??

-Salí a caminar un rato, he tenido una semana muy larga con la grabación de mi disco

-Puedo preguntar por que la banda se desintegro?? Hacia muy buena música… problemas??

-No para nada, todos estuvimos de acuerdo en que se disolviera el proyecto, todos tenían proyectos personales que hacer y no podían posponerlos por mas tiempo así que decidimos darle punto final a esta etapa, no hay rencores ni mucho menos, era algo que desde hacia un tiempo veníamos hablando y bueno ya se llego el tiempo


-Que lastima, me gusta su música, que mal que ya no podre escucharlos más

-Pero al menos yo sigo en la música, podrías apoyarme a mi, y claro cuando los demás regresen al ambiente los apoyaremos a ellos

-Si, cuenta con migo, pero tienes que decirme que tipo de música harás

-Pues creo seguiré por el mismo rumbo que tenía con la banda, me gusta ese género, quizás incursione en algo más pero será mas adelante, por ahora pienso abrir un café en Helsinki

-De verdad??? Entraras al mundo de los negocios??

-Así es, estoy consiente de que no todo el tiempo podre cantar así que es mejor tener un negocio fijo con el cual poder sobrevivir 

-En eso tienes razón, yo también estoy en busca de trabajo, pero por favor no le digas nada a Juke

-Por que??

-Se opone a que trabaje

-Eso me parece muy egoísta de su parte, no debería de ponerte esos limites

-Ya lo se, pero es inútil hablar con el del tema, cada que quiero hacerlo el se enoja y pues nuestra relación esta cada día peor

-No pensé que estuvieran tan mal las cosas

-No están tan mal, es solo que después de algún tiempo comienzo a conocer al verdadero Julian

-Yo no lo conozco mucho pero ese perfil que me describes de el, es… extraño. Él nunca había sido así, solo se que es algo bueno el que este tan enamorado de ti, o al menos eso es lo que alguna vez escuche

-A que te refieres??

-Eso deberías preguntárselo a el, yo lo escuche mientras pasaba por un pasillo del estudio y no sabría si escuche bien o no, tal vez solo te estoy confundiendo mas

-No, descuida, se que hay cosas de el que aun no se, pero cada vez que quiero hablar con el, me dice que esta cansado, y pues sus jornadas son largas, así que decido no preguntar mas

-Pues yo solo se que esta muy enamorado de ti

-Gracias por decírmelo, ya es tarde, tengo que irme, espero volver a verte

-Claro, este es mi número- Le da una tarjeta con sus datos –Cuando gustes hablar con alguien, no lo dudes

-Lo tendré en cuenta… adiós

-Permíteme acompañarte, ya es tarde

-Descuida, traje mi camioneta, gracias igual. 

Aunque ella en ese momento no lo notara, le había hecho bien hablar con alguien ajeno a la banda, alguien que no estuviera de parte de Julian.

Al llegar a su edificio y entrar en el estacionamiento, se dio cuenta de que también Juke acababa de llegar, la puerta de su camioneta estaba abierta, por lo cual dedujo que estaba termina do de bajar sus cosas. Al poco rato el vio como la camioneta de ella se estacionaba a su lado derecho, dejo lo que estaba haciendo y volteo hacia ella.

Una vez abajo, la cuestiono…

-Donde estabas, ya viste la hora que es??

-Hola mi amor, que tal tu día?- En tono sarcástico

-Discúlpame- La abraza y le da un beso –Es solo que me extraño que anduvieras fuera tan tarde

-Solo salí a dar una vuelta, a comprar algunas cosas de la despensa que nos hacían falta y me tome un café, por eso mi demora

-Un café… con quien?

-Con…- Piensa en si decirle o no sobre su platica y su nueva amistad con Otto –Con nadie, quería estar sola por un momento

-De acuerdo- No muy convencido –Entramos??

-Claro

Después de esa pequeña mentira las cosas siguieron como si nada, algo estaba claro, la relación entre los dos estaba mal, debido a que ahora ella empezaba a mentir, además de que sabia lo celoso que era Julian y mejor evitar nuevos problemas.

-Quieres que prepare algo de cenar??

-No gracias, estoy muy cansado y prefiero darme un baño e irme a dormir

-Esta bien, como tu quieras… estas bien??

-Si… por que lo dices??

-Estas muy distraído y no solo hoy, últimamente te he notado distante… puedo ayudarte con algo??

-No princesa, todo esta bien, es solo que se me esta acumulando el trabajo y comienzo a no ver la salida

-Bien, ve a descasar, te preparare un té y te lo llevo para que duermas mas tranquilo

-Gracias

Ella guardo las cosas que había comprado en la alacena y puso el agua en un recipiente para prepararle el té a Julian, una vez que termino de arreglar la cocina y la sala se dirigió hacia su habitación, puso el té en la mesa de noche del lado de él y ella se puso su pijama, tomo un libro y comenzó a leer.

Cuando Julian salió del baño, aun seguía secando su cabello con una toalla, se coloco frente a la cama dándole la espalda, a Lía le fue inevitable admirar su cuerpo, era muy delgado pero debido a su “ejercicio” con la batería, tenia muy buen cuerpo, además de que ella siempre lo veía muy sexy.

Sin que el se diera cuenta de que ella lo miraba se quito la toalla que llevaba en su cintura y la dejo a un lado de la cama, estaba apunto de ponerse su pantalón de pijama cuando lo sorprendieron unas manos muy avilés.

-Después de lo que acabo de ver, no creo que vayamos a dormir

-Lía… por favor, no me provoques- Sonriendo

-Demasiado tarde Sr. Järvensivu, no tienes escapatoria

-Eso es lo que tú crees- Dándose la vuelta y tomándole las manos –Más bien la que no tiene escapatoria eres tú

Después de eso la inclino delicadamente sobre la cama, Juke se coloco sobre ella y comenzó a besarla. Al principio fue un beso lento, tierno, sin prisas, pero Lía quería más, así que se dispuso a tomar el ritmo de la situación e hizo de aquel beso algo mas apasionado, e inmediatamente Julian la despojo de su ropa y sin mas preámbulos la hizo suya.

Esa noche se entregaron como nunca lo habían hecho, habían dejado de lado todos sus problemas y los ajenos a ellos, que últimamente los estaban agobiando. Se comportaban como 2 amantes, a los cuales solo les quedaban unas horas para estar juntos, ese encuentro fue tan romántico y excitante que se prolongo hasta altas horas de la madrugada.

Ambos completamente satisfechos, Lía descansaba en el pecho de Julian, aun con sus respiraciones incontroladas, besándose y acariciándose. Poco a poco ambos fueron cediendo ante los llamados de Morfeo.

A la mañana siguiente las cosas resultaron mejor que nunca, estaban de lo más cariñosos, se bañaron juntos, pero Lía salió antes del baño por que quería prepararle algo de desayunar antes de que se fuera al estudio.

Al terminar de desayunar, ella se ofreció a llevarlo al estudio, no quería seguir encerrada en su departamento, así que lo convenció de llevarlo además de que puso pretexto de ir con Revon y pasar el día con ella y el pequeño Janne.

-Cuando salgas me llamas y vengo por ti

-No es necesario de verdad

-No cambiare de opinión, o puedes irte con Sammy, te espero en su departamento y de ahí nos regresamos juntos

-Eres muy terca

-Pero así me amas- Sonriendo tiernamente, y besando sus labios ligeramente

-Mas de lo que te puedes imaginar princesa… no tienes idea de lo mucho que te amo

-Puedes demostrármelo, ahora ve… se te hace tarde

-Cuídate y saluda a Revon de mi parte

-Claro, lo hare, anda ve…

-Te amo mi princesa- La besa apasionadamente –Nunca lo dudes

-Yo también te amo, te amo

Se abrazaron fuertemente, ese fue un momento muy tierno entre los 2, hacia tiempo que no se decían lo mucho que se amaban, y que el se lo repitiera, hizo que Lía hiciera mas fuertes sus esperanzas de recuperar su relación con Julian.

jueves, 19 de junio de 2014

KIDNAPATTU Epilogo


EPILOGO

A Julian le temblaban las manos. Dios mío. Jamás se había sentido de esa forma en toda su vida. Sentía miles de miradas tras su espalda. ¿De verdad lucia tan nervioso? Parecía que si…

Entonces… la vio llegar, así… hermosa, preciosa, justo como la había dejado esa mañana antes de irse. Janikka entro por la puerta principal del aeropuerto, lo busco con la mirada, algo impaciente, también moría de ganas por verlo, por besarlo.

Julian camino hasta ella, acelero el paso, en medio de la gente, algunas con maletas y otras con un simple bolso.

Janikka no lograba encontrarlo aún, hasta que unas manos le abrazaron la cintura con fuerza. Ella salto en su sitio.

-Viniste.- Susurro él en su oído. Y no había nada que le hiciera más feliz que eso. Sentirla junto a él, el delicioso aroma de su cabello rozándole la piel, tocarla… sentirla suya. Janikka se estremeció, se pondría a llorar… dejo que Julian le soltara la cintura para poder voltearse hacia él.

-Te amo.- Le dijo antes de que él hablara de nuevo. Suavemente le apretó las mejillas y acerco sus labios hasta los de él, besándolo, uniendo sus alientos una vez más. Julian le correspondió el beso. ¿Quién era para detenerla?. La abrazo por la cintura. Sonriendo mientras la besaba.

-¿Qué?

-Que te amo…- Volvió a decirle ella. De un momento a otro enrojeció por completo. A Julian le dieron ganas de comérsela a besos de nuevo.

-No creo que me ames más que yo a ti…- Le acaricio la cintura. Subiendo ligeramente la blusa de Janikka para sentir su tibia piel entre sus dedos. –Te amo Janikka… te amo… de verdad… y perdóname por no habértelo dicho antes… maldición… sabes que soy un idiota y…siento tanto que tengas que verme arrastrado… pero por una vez en mi vida sé que soy demasiado débil para sobrevivir, y…

-Ya.- Los labios de Janikka volvieron a besar los de Julian. Esta vez él introdujo su lengua adentro. Saboreando el aliento de su boca. –Estoy aquí… contigo, es lo único que importa…- Él le sonrió. ¿Con que así se siente amar a alguien? Por fin lo comprobaba, cuando le decían que amar era la cosa más maravillosa del mundo. -¿A dónde me llevaras?

-Es sorpresa

-Igual voy a enterarme…

-Sí, ya se… pero déjame sorprenderte ¿Si? te va a gustar…- Julian le apretó el cuerpo, atrapándola entre sus brazos, Janikka también lo abrazo, ahora levantando la mirada.

-Llévame… llévame lejos…

-Lo que tú me pidas, preciosa…- La beso en la boca una vez más. Sintiendo de verdad cuanto la amaba. Cuanto le había llegado a importar en tan poco tiempo. Cuanto había llegado a enamorarse de ella. De Janikka. De su secuestrada.
(El video es Turn y es en el que me inspire)


https://www.youtube.com/watch?v=7S74kMVpcXI
*******************************************************************************************************************************

“La joven Janikka Leppälä ha desaparecido de nuevo. Las fuentes policiales de Francia confirmaron que lograron salvarla con vida en uno de los departamentos de la ciudad de Paris. Donde, se presume, también vivía su secuestrador. La gran pregunta es… ¿Dónde está ella ahora? Testigos dicen haberla visto en el aeropuerto internacional de Paris. En cambio, lo único que se puede afirmar en estos momentos… Es que Janikka Leppälä… seguirá secuestrada.

FIN
 
Agradezco de verdad a todas y cada una de ustedes por haberme seguido desde el principio. Me hace muy feliz saber que les agradan mis publicaciones. Espero muy pronto poder ponerme al corriente con "Yours" se que las he dejado con ganas de mas con esa fic, pero espero pronto darle novedades.
Kiitos Paljon.

martes, 17 de junio de 2014

KIDNAPATTU Cap 8


CAPITULO 8

Julian corrió hasta el edificio. Se le había hecho tarde. Janikka seguro ya estaría despierta, con ganas de desayunar, con ganas de verlo… “¿De verme’” Se rio solo en medio de la calle. “¿Me habrá extrañado’” Seguramente sí. “Ya mismo llego bonita…” Susurro en su mente. “Para decírtelo todo”.

Quiso doblar la esquina para llegar a su viejo edificio, entonces fue cuando observo que toda la cuadra estaba llena de automóviles blindados. Gente en el piso de su departamento siendo interrogada. Algo que él reconocería en todas partes.

Maldición, pensó. Se desvió en el camino. Lo habían encontrado. Habían encontrado su paradero…el suyo y el de Janikka.

“Janikka”… pensó. Demonios. “Estas ahí adentro…”

Y supo que solo tenía dos opciones. Seguir y desaparecer con el dinero de su secuestrada, o quedarse y no permitir que nadie le quitara a Janikka. Su Janikka. De él. Porque así lo sentía.

“Vamos Julian, piensa… piensa en algo para sacarla de ahí… no la dejes… tu… tú la amas…”

Janikka entro en el auto de la policía. El corazón se le partiría en cualquier momento. Sentía que apenas podía respirar bien. Todo le dolía. Incluso le costaba pestañear sin derramar algunas lágrimas. Todo esto le dolía en el fondo de su alma. El hecho de irse. Abandonar ese departamento en el que ella y Julian… habían hecho el amor, en el que había sentido más que un simple afecto de parte de él. ¿Había sido verdad? O… ¿Simplemente… se lo había imaginado?

-Vas a estar mejor con nosotros.- Le dijo uno de los policías. Acomodo el retrovisor, mientras Janikka se acomodaba en la parte trasera. El policía encendió el auto.

-Llévala al aeropuerto y vigílala hasta que el avión haya despegado ¿Entendido? Nos quedaremos aquí hasta encontrar pista de ese idiota.

-Entendido.

A Janikka se le encogió el corazón. “Julian”… oh, no. Deseaba al menos despedirse de él. El auto arranco. Janikka movió la cabeza con una pequeña esperanza en el corazón de encontrarlo en alguna parte, mirándola desde algún lugar, o quizá tan solo verle un segundo por última vez. Pero el auto avanzo, ella con él ahí adentro, y no lo veía… y no lo vería nunca más.

**********************************************************************************************************************************

Sammy tomo el celular. Marco el número de Julian, este contesto.

-Ella está en el auto.- Le dijo Sammy. A Julian se le acelero el pulso. –Me vas a tener que pagar algo muy grande cuando acabe todo esto.

-Si todo sale bien, te prometo que así será.

Sammy colgó. Doblo la esquina y siguió el auto de la policía, aquel que llevaba a Janikka ahí adentro. Lo siguió sigilosamente, esperando el momento exacto. Fue entonces cuando en un momento de la carretera, solo se encontraban los dos autos. El suyo y el de ese maldito policía. Sammy sonrió. “Te tengo” Choco la parte trasera del auto del policía.

**********************************************************************************************************************************

El cuerpo de Janikka se balanceo. De inmediato se volteo a ver hacia atrás.

-¡Demonios!.- Grito el policía, observando por el retrovisor. Detuvo el auto y bajo de él. -¿Pero qué demonios le sucede?.- Grito alterado. Janikka solo miraba desde adentro.

Sammy también bajo del auto, y al oficial solo le faltó pestañear para observar el arma que traía en las manos.

-Saque a la chica del auto.

-Que… pero…- Tartamudeo.

-¡Que la saque si no quiere que lo mate!- Grito Sammy

Y entonces Janikka lo reconoció. Sí, claro que si… lo había visto antes. El amigo de… ¡Julian!... bajo del auto de inmediato. Con una esperanza. Quería verlo por última vez… quería sentir sus labios sobre los suyos al menos por un instante. Sammy volvió a tomar su celular con la otra mano, sin dejar de apuntar al policía, marco un número y se lo entrego a Janikka.

-Él tiene algo que decirte.

0o0o0o0

Janikka tomo el celular, colocándose instintivamente detrás de Sammy.

-Sube al auto.- Le volvió a indicar él. Janikka obedeció. Una vez adentro… por fin pudo hablar con aquella persona que esperaba su voz en el teléfono.

-¿Janikka?- Ella se estremeció. Las ganas de llorar volvieron. Pero se resistió. -¿Eres tú?

-¿Dónde estás?- Le pregunto ella. Con un hilo de voz.

-Perdóname…

-¿Por qué?

-Por esto.- Julian respiro hondo. Era su última oportunidad con ella. La ultima. Esta vez no habría otro día, ni otro momento. Era ahora, o la perdería para siempre.     –Por hacerte pasar por estas cosas…

-Ya no importa…- Le respondió ella

-Sí importa. Me importa a mí.

-No me mientas… Maldición ya lo sé todo…

-No… dime que aun confías en mi…- Murmuro él. Cuanto deseaba tenerla junto a él en ese momento. Poder abrazarla. Amarla, tanto como podía. –Yo… yo no quiero decepcionarte a ti también

Janikka guardo silencio. Una lagrima broto de sus ojos.

-Janikka…- Murmuro él. –He fallado en todo… ya lo sé, sé que soy un gran imbécil, que nunca hago las cosas bien, y que he cometido millones de errores en toda mi vida… pero no quiero equivocarme de nuevo.- Se quedó en silencio por unos segundos. Prosiguió. – Solo espero que tu vuelvas, y te quedes conmigo, sé que tú ahora me odias… pero por favor regresa y quédate conmigo en estos días tormentosos que solo tú puedes aliviar…- Tenía a Janikka en la otra línea. Escuchaba su respiración, y no dudo en pensar que lloraba. –No quiero dejarte ir… mi amor…

Janikka abrió un poco más los ojos. Apretó el celular con las manos. “Mi amor…”

-Te amo Janikka… te amo como nunca he amado a nadie en el mundo.- Él respiro. Ella no podía evitar sonreír. –Y si no me crees pregúntaselo al idiota de Sammy, jamás he hecho esto por nadie…

-Quiero que me lo digas en persona.- Le dijo ella. Julian sonrió.

-Ven aquí conmigo entonces…

-¿Dónde estás?

-En el aeropuerto y… tengo dos boletos…- Janikka sonrió de nuevo. Sammy subió al auto, después de una bonita conversación con el policía. -¿Quieres venir conmigo?

FIN

lunes, 16 de junio de 2014

KIDNAPATTU Cap 7


CAPITULO 7

Él reacciono ante sus palabras. No podía creer lo que acababa de escuchar… la misma Janikka pidiéndole que la llevara a donde él fuera a parar.

-¿Qué?.- Pregunto.

-Quiero ir contigo…- Volvió a repetirle ella. También se le acerco. El pulso de Julian empezó a acelerarse, dándose cuenta de que solo se ponía de esa forma cada vez que Janikka solía acercársele. –Es lo único que pido.

-¿Te has puesto a pensar en lo que sería eso Janikka?.- Le pregunto él. Ella solo bajo la cabeza. –Maldición, yo no tengo las comodidades que tú tienes, a esas que estas acostumbrada a vivir.- Ahora volvió a subir su mirada. –No tienes idea de las cosas que tengo que pasar, cosas que no estarías dispuesta a vivir…

-Tú qué sabes…

-Lo sé porque hasta yo mismo me arrepiento de ser quien soy.- La miro a los ojos. Se dio cuenta de que no pararía hasta convencerlo, por lo que él tendría que actuar primero. –Si te dijera… al menos una cosa de las que he hecho.

-Dímelas, no te juzgaría.

-Eso lo dices ahora…- Julian intento ponerse de pie, pero las manos de ella lo obligaron a sentarse de nuevo.

-Si te he pedido que me lleves contigo es porque se a lo que me estoy enfrentando

-No, no lo sabes.

-Entonces déjame probar…- Le acaricio los brazos, desnudos por no traer ninguna camiseta puesta. Sus músculos se tensaron al sentir las tibias manos de Janikka acariciarle la piel. Al verlo sentado, decidió sentarse sobre sus piernas. Julian la miro. Que hermosa era. Le acaricio la cintura al tenerla frente a él. Las piernas de ella se acomodaron a sus costados.

-Tú… tú no sabes lo que sería… vivir con alguien como yo.

-He vivido contigo todo este tiempo.

-Sería diferente…

-¿Por qué?

-He hecho muchas cosas malas Janikka. Siempre he sido así. Jamás me perdonaría hacerte algo malo. No… no podría vivir con alguien como tu…

-¿Tan inocente?.- Ella se inclinó para besarle la boca, Julian le correspondió el beso. Un beso pequeño. Sencillo. Ahora él le apretó la cintura con sus brazos.

-Tan pura…- Admitió. –Tienes tantos planes… tantas metas y yo…

-Déjame ir contigo un tiempo…- Le pidió ella una vez más. Acariciando su cuello, sus ojos penetraron los de Julian.

-¿Por qué?

-¿Por qué… que?

-¿Por qué quieres venir conmigo?.- Pregunto él. Deseoso. Deseoso de escuchar las palabras que ella le diría después. Necesitaba escucharla hablar de sus sentimientos. Que le dijera todo lo que sentía por él.

-Contigo soy diferente…- Le contesto ella. –Y quiero sentirme así por mucho tiempo  más…

0o0o0o0

Julian le apretó las caderas, ahora apoderándose de todo su cuerpo. La cargo suavemente, sin esfuerzo alguno, para acostarla sobre el sofá. La desnudo. Amaba tanto hacerla suya. Hacerlo con ella. Quitarle la ropa con tanto deseo. Quitársela toda hasta verla desnuda como hace unas horas. Era preciosa. Y no podía dejar de admitir las enormes ganas que aun tenia por llega hasta el orgasmo. Janikka se encargó de bajarle los pantalones con los pies, rozando en incontables ocasiones el miembro de Julian. Erecto. Listo para ella. Para hacerla disfrutar. Se acostó sobre ella.

-¿Lo sientes?- Pregunto él. Su miembro crecía cada vez más, apunto de explotar. Ver a Janikka desnuda era mejor que cualquier otra cosa. Lo ponía erecto. Extasiado. Con ganas de más. Empezó a frotar su miembro sobre su feminidad, aun sin contacto interior. Ella solo se relamió los labios.

-Sí, si…- Respondió ella. –Mas…- Pidió. Los ojos de Julian se llenaron de placer, lujuria pura. Se vendría ahí mismo si no se metía de una buena vez dentro de Janikka.

-¿Mas?.- Pregunto él provocándola.

-¡Si, mas!- Respondió Janikka. A gritos. Él sonrió.

“Te daré más”

Y eso fue lo siguiente que hizo. La embistió con fuerza. Con todas sus malditas fuerzas, haciendo que ella gritara del impacto.

-¡Oh…! Si… si…- Gimió. Él volvió a salir. Le estaba gustando. Mucho. Muchísimo. Perfecto. Eso nunca fallaba. Volvió a embestirla con fuerza.

Janikka se agarró de su espalda. El miembro de Julian estaba completamente dentro de ella. Que hasta a él le parecía difícil respirar. La escucho gemir un par de veces más. “Eso es muñeca, te gusta…te gusta, lo se…” El movimiento se hizo cada vez más rápido. Oh sí. Le gustaba. La agarro de las piernas y se concentró en su siguiente misión.

-Vamos a llegar esta vez… te lo prometo…-Susurro, ella solo asintió, aun aturdida. Sintió como él le apretaba el trasero metiéndose una vez más en su apretado sexo.

-¡Julian!.- Grito ahora. Él se excito aún más al escucharla gritar su nombre. “Llega nena… vamos, córrete… Córrete para mí”. Quería verla llegar al orgasmo, gritando hasta que la voz se le pusiera ronca. Hasta que no sintiera las caderas.

-Eso es… vamos… córrete muñeca…- Penetro su cuerpo, entraba y salía con tanta facilidad. Pronto él sería el que se corriera. ¿Y Janikka? Maldición, lo necesitaba. La presiono más contra él. Mmh… si, oía a lo lejos lo mojado que estaba haya adentro, su delicioso sexo estaba a punto de correrse. De dárselo todo por fin. Una vez más. La embistió. Ella volvió a gritar. Esta vez agitando las caderas para que él la penetrara más y más. Todo con un buen ritmo. Mientras él la embestía, Janikka levantaba las caderas.

“Córrete”

El fino líquido de Janikka cubrió su miembro. Todo. Se sintió liberada. Respiro con tranquilidad, mientras el bajaba la rapidez de sus penetraciones.

-Oh… Dios…- Susurro ella.  A penas con un hilo de voz.

Y él… él solo se dedicó a abrazarla. La apretó fuerte. Había llegado al orgasmo con ella por fin. Involuntariamente le aparto el cabello de la frente y se la beso. Janikka soltó un suspiro. Exhausta. Aquello se había sentido diferente. No sabía por qué, pero no había sido un simple acoston más. No había sido sexo casual. Se había sentido diferente. Se había sentido como si en esa historia solo importaran los dos. Solos. Y sin ninguna preocupación.

Habían sentido y escuchado cada gemido de ella, cada palabra, cada respiración, cada caricia… aquella noche había sentido algo más. Nunca había llegado al orgasmo con ninguna mujer de esa forma. Nunca lo había entregado todo como en esa noche. Nunca le había entregado todo a una mujer. A nadie. Y es que nunca había sentido esa necesidad de tener a alguien consigo todo el tiempo, porque nunca había sentido que necesitaba de una persona.

Porque con el simple hecho de que Janikka le dijera que quería irse con él, que con él se había sentido diferente… le había hecho reaccionar. Le habían dado unas inmensas ganas de decirle que él también quería que se fueran juntos. Pasará lo que pasara. Porque nunca permitiría que ningún imbécil la tocara. Por qué Janikka era su chica. Por qué Janikka era su secuestrada. Suya. Y por qué esa noche, había hecho el amor con ella. Y eso solo significaba una cosa.

Una cosa que tenía que decírsela cuanto antes.

Janikka miraba por la enorme ventana que se extendía en el departamento de Julian. Estaba sola. Al parecer él se había ido hace bastante tiempo… ¿A dónde iba cada mañana? Ya se lo preguntaría. Esa mañana había despertado de otra forma. Más feliz. Sin ganas de pelear. Era otra. Definitivamente…

Con solo ponerse a recordar… como había sido la noche… con solo ponerse a pensar, como es que Julian la había tratado. Le erizaba la piel por completo. Había sido diferente a la primera vez que tuvieron sexo. Lo había sentido más dulce. Como si no viniera de él, o como si viniera de un Julian que solo ella podía llegar a conocer. ¿Era posible? O solo… ¿Se lo estaba imaginando? Demonios… todo esto la hacía estremecer, erizársele la piel, tan solo pensar que Julian podría… sentir algo más…

0o0o0o0

Alguien toco la puerta del departamento con fuerza.

-¡Abre la puerta!.- Gritaron desde afuera. A Janikka se le enfrió la sangre. -¡Es la policía de Finlandia, que abran la puerta!.- Volvieron a gritar. Los ojos de Janikka se abrieron, atónita, trago saliva…

¿Quién iba a decirlo? Hace unos días moría por irse de ahí, porque la encontraran, por no volverlo a ver nunca más. Y ahora, deseaba todo lo contrario.

El policía empezó a golpear la puerta. Dos. Tres. Cuatro veces. La madera dura de esta empezó a quebrarse por en medio. De pronto ella ya no estaba sola en aquel departamento, si no que diez hombres, con armas en los hombros, le apuntaban el rostro.

-Janikka…- Susurro uno de los policías. Al parecer, quien llevaba a cabo el caso de su búsqueda. –No te muevas…

-No hay nadie aquí…- Murmuro ella. Y agradeció muchísimo que Julian no estuviera en ese momento.

-¿Dónde está Drain?- Pregunto el oficial. Los otros oficiales bajaron la guardia al notar que él no estaba con ella.

-No se… yo… no sé nada de él…- Insistió Janikka. Y no les diría más. Pues no delataría a Julian. Jamás. No después de lo que había pasado. De tantas cosas que por pequeñas que hayan sido, a ella le parecían especiales.

-¿No vas a decirnos?.- Volvió a preguntarle el oficial. –Linda… nosotros somos los buenos… te venimos a ayudar, no sabes lo preocupada que esta toda tu familia por ti… ¿Lo has pensado?

-Yo no sé nada de Julian.- Janikka lo miro a los ojos. El oficial empezaba a enojarse. Hizo unas cuantas señales a los demás oficiales,  estos se colocaron estratégicamente en la ventana y otros en la puerta.

-¿Lo defenderás Janikka? Defenderás a ese imbécil que te secuestro hace más de una semana…Y que planea matarte?

Janikka guardo silencio. “No Janikka, tu confías en él… tu confías en Julian”.

-Vaya, vaya… veo que ese tipejo ha sido inteligente esta vez.- Le dijo el oficial.     –Tanto que hasta has llegado a creerle…

Una pequeña oleada de tensión se pasó por su cuerpo. Ese maldito oficial parecía conocer a Julian de una manera increíble.

-Bien. No me dirás dónde encontrarlo.

-No lo sé…

-Sí, claro… claro.- La miro mal. De acuerdo. No colaboraría. Pero al menos se enteraría de quien era Julian Drain realmente. De quien era el hombre de quien se había enamorado. –Vamos a hablar… y después de esto… me dirás si sigues confiando tanto en él.

******************************************************************************************************************************************

Los ojos los tenía humedecidos. Su corazón estaba decepcionado. Necesitaba gritar. Se sentía como una estúpida en todo eso. Una más del montón. Otra secuestrada que Julian había enamorado. Que había hecho perder la cabeza y que finalmente había terminado muerta en algún rincón del mundo. Olvidada. ¿Era eso lo que de verdad significaba para él? ¿Una más? ¡No! ¡No! Oh demonios… se pondría a llorar.

El oficial le enseño otra foto. Una foto más. Otra secuestrada. Otra historia. Otra aventura.

-Basta- Le indico ella. A punto de romper a llorar. Tenía un nudo muy grande en la garganta. –Lo he entendido ¿De acuerdo? No me interesa a quien más haya matado Julian… me da igual… les juro que no sé dónde podría estar en este momento.

-Y nosotros confiamos en ti.- El oficial intento acercársele. –Lo vamos a atrapar de igual manera.

“Te odio…” Janikka recordó esas palabras en su mente. Cuanto le hubiera gustado sentir eso en ese mismo instante. Odiarlo… odiarlo muchísimo… para así olvidarlo más rápido. ¿Cómo había sido tan estúpida como para enamorarse de él? Si, enamorarse. Por qué ahora era donde lo notaba. Estaba totalmente enamorada de Julian

*******************************************************************************************************************************