jueves, 26 de febrero de 2015

YOURS Cap XXXVIII

YOURS

CAPITULO 38

P/V Janna

-Revon no estoy segura de que esta sea la solución correcta

-Pues quizá no lo será, pero al menos así le daremos un buen susto, y haber si así recapacita el insensible ese que tienes por marido

-Revon no sean tan dramática por favor, yo también creo que esto no es necesario

-Lía, ya estamos aquí, así que ahora hay que esperar la reacción de Vivian

El plan que Revon tenía era desaparecer por un tiempo de la vida de Vivian, yo me negué pero si hay una mujer necia esa es Revon; Cuando menos lo esperaba yo traía una pequeña maleta de mi habitación con unos cuantos cambios de ropa y cosas personales. Entre Lía y yo tratamos de hacerlo desistir pero fue inútil; hizo una nota y la deja sobre la mesa del comedor.

-Que escribiste???- Pregunte

-Nada… solo un recordatorio- Sonríe

-Lía por favor fíjate que escribió en ese papel

-No!!! Dejen ahí y vámonos de una vez, antes de que Vivian llegue

A tiros y tirones Revon nos saco delo departamento, subimos todos a la camioneta de Lía y salimos de ahí. Mientras ella conducía Revon estaba entretenida con su celular, eran mensajes y cuando su conversación termino dijo:

-Vamos al departamento de Theon

-Que?!?!!!

-Conduce Lía, el nos dará asilo

Quería bajarme en ese instante de la camioneta y regresar a mi hogar al lado de mi marido, que aunque se estuviera comportando como un patán, era el padre de mi hijo. No se merecía lo que le estaba haciendo.

-Lía… tengo que regresar- Les dije y ella paro en seco, ambas voltearon a verme

-De que estas hablando Janna, no nos digas que le vas a perdonar sus estupideces a tu marido?!?!!!!

-Es mi marido Revon
-Sera muy tú marido pero no te trata como tal

-Revon…

-Nada de Revon!!! Sigue conduciendo Lía que Theon nos espera

-No lo hare hasta no saber que prefiere Janna

Ambas voltearon a verme, una me miraba comprensiva… la otra… no tanto, en realidad, en estos momentos me daba miedo.

-Sigamos- Y en ese momento todas soltamos el aire que inconscientemente retuvimos. Sabia que me iba a arrepentir pero algo muy dentro de mí me empujaba a querer hacer pagar a Vivian por todo lo que sin querer me había hecho sufrir.

Cuando llegamos al departamento de Theon, este nos vio completamente extrañado, tomo en brazos al pequeño Janne y pregunto…

-Me quieren explicar que es lo que esta pasando?

-Necesitamos que nos des asilo por unas horas… AH!!! Y que no contestes las llamadas de Vivian

-Haber Revon se mas clara… como se yo que no me meterán en problemas?

-Tú solo confía en mi

-Es que eso es precisamente lo que me da miedo

Nosotras solo reímos por los comentarios de Theon y de enojo no justificado de Revon, pero el tenia razón, si Vivian se enterara de que me escondí en su departamento y el se lo oculta, no se que le podría hacer. Así que sin mas le platicamos todo lo que estaba ocurriendo, todo, con lujo de detalles, digo por si le quedaba alguna duda o no nos comprendía.

Ya habían pasado casi 2 horas de que habíamos llegado con el, Revon había logrado dormir a Janne y luego de hacerle todo un fuerte con almohadas en la cama de Theon regreso con nosotros a la sala.

P/V Vivian

No podía creer lo que pasaba, estaba solo, creí que las cosas se arreglarían con solo pedir perdón, pero como siempre Janna exagera demasiado las cosas

-Creo que te dejaron una nota- Señala Sami hacia la mesa.

Yo con paso indeciso me acerque, la tome entre mis manos y no quería desdoblarla, pero tampoco quería quedarme con la duda.

-La vas a abrir o la vas a aguardar?- Pregunto el al ver que yo no hacia movimiento alguno. Lentamente la desdoble y comencé a leer en voz alta…

“Me dijiste que querías tiempo para
Asimilar las cosas…de acuerdo…
Tomate todo el tiempo que quieras;
Solo espero que no sea demasiado””
Janna

-Creo que si esta enojada y con justa razón

-Necesito que me apoyes, no que me regañes

-Perdón pero eres igual o mas necio que Julian, hay que decirles las cosas directas por que de otra forma no entienden

-Quizá tengas razón

-Claro que la tengo, yo te lo dije, una mujer embarazada es muy sensible y debes de saberla tratar

-Y ahora… que voy a hacer- Me senté en el suelo cubriendo mi cara con mis manos –A donde fue?

Le marque a su celular pero nada, después de varios intentos las llamadas eras desviadas, quizá era mejor darle un poco de espacio para que se le pasara el enojo. Pero pasaban las horas y ella no llegaba y mucho menos me contestaba, Sami hacia poco se había ido a su departamento, estaba solo, el la soledad de mi casa, soledad que yo mismo provoque.

Volví a llamarla pero nada, su celular seguía apagado.

-Donde te pudiste haber metido??

Y entonces se me ocurrió que pudo haberse ido con Lía, tome las llaves de mi auto y me dirigí hacia su departamento, eran casi las 11 de la noche, con suerte y la encontraba con ellos. Toque incontables veces pero no había señales, no se escuchaban ruidos, nada, pero no me quise rendir, volví a tocar y escuche como gritaban desde adentro.  

-Ya voy!!!

Cuando abrió la puerta apenas iba a preguntar si Janna estaba con ellos cuando me cerró la puerta en la cara y antes de que yo volviera a tocas la puerta se abrió.

-Gracias por el recibimiento- Dije en tono sarcástico pidiéndole que me dejara entrar, a lo cual el accedió

-Habla- Dijo cortante –Dime a que viniste y tiene que ser algo sumamente importante para que hayas venido a despertarme a estas horas de la madrugada

-Juke son apenas pasadas las 11 dela noche como es que ya estabas dormido??

-En serio??, es que hoy fue un día muy pesado y creo que me quede profundamente dormido

Me invito a que me sentara en una de las sillas del desayunador mientras el se sirvió un vaso con agua.

-Quieres algo de tomar??

-No gracias, solo venia a ver si Janna estaba con ustedes pero veo que no

-Como que a buscar a Janna… que paso??

-Tuvimos una discusión, me salí a caminar para despejarme y cuando regrese ella ya no estaba en el departamento… creí que estaría aquí

-Pues ahora que lo mencionas, Lía tampoco esta!!!

-Crees que estén juntas??

-No lo se

En ese momento el corrió en busca de su celular para llamar a Lía, pero al parecer también estaba apagado su celular.

-Nada…

-Nada… no comprendo

-Seguiré intentando llamar a Janna

Lo seguimos intentando por algunos minutos más, pero nada, ninguna contestaba, al menos quería pensar que de verdad ellas estaban juntas.

-Y si le hablas a Revon, puede este con ellas??

-Tienes razón

Juke busco el número de Revon y la llamo, pero tampoco contesto…

-Volveré a insistir

P/V Lía

Eran las once y media de la noche y Julian ya se había dado cuenta de que no estoy en casa, lo cual se me hace un poco raro, se supone que salió temprano del estudio, pero ahora me preocupaba lo que pasara con Janna; ella se había quedado dormida en uno de los sillones de la sala y Revon al ver la primer llamada de Vivian le quito el celular y lo apago, pero ahora Julian la buscaba a ella.

-Tienes que contestar

-No Lía, también que se quede con la duda

-Esto ya es demasiado, ya vimos que están vueltos locos, terminemos con esto, tenemos que regresar

-No…

-Revon…

Y en ese momento el celular de ella volvió a timbrar y lo puso en altavoz.

-Es tu marido- Me dijo –Que quieres Juke?

-Saber si Lía y Janna están contigo

-No- Me señala para que me quedara callada –Estoy en casa, pasa algo??

-No las encontramos por ningún lado, pensamos que estarían contigo

-Pues no, yo estoy sola, ellas no han venido para nada

-Bueno gracias

Y ella colgó…

-Por que le dijiste que no sabias nada?!?!!!

-Para que sufran

-Esto se acabo Revon ya fue suficiente

Ella se molesto y se fue a la habitación de Janne para asegurarse de que seguía durmiendo y mientras ella se desaparecía de mi vista yo tome mi celular y le mande un mensaje a Juke.

“Estamos en el departamento de Theon,
Vengan por nosotras, por favor,
No contestes el mensaje, solo ven y no preguntes…”

Cerré la aplicación, lo bloquee y seguí como si nada. Cuando Revon regreso yo trate de aparentar que no pasaba nada y creo que la convencí por que no dijo nada mas. Solo que me preocupaba que Julian no obedeciera al mensaje y contestara.  

Pasaron algunos minutos cuando los golpes  en la puerta nos alarmaron a todos, pero ninguno respondía, solo nos volteábamos a ver uno a otro. Después de algunos segundos fueron gritos los que se escucharon.

-Theon!!! Abre la maldita puerta!!!- Gritaba Vivian desde el otro lado de la puerta.

-Es Vivian…- Janna se despierta, pero reconoce la voz de su marido.

-Que hace el aquí?!?!!- Pregunta Revon a Theon –Y bien??

-No tengo la menos idea- Respondió confundido

-Entonces como se entero que estamos aquí??

-Theon abre!!!- Ahora fue Julian quien grito.

Revon seguía con su mirada fija en Theon, esperando respuesta pero el no sabia que contestarle, y en ese momento yo abrí la puerta.

-Yo les hable- Dije tranquilamente

-Pero… como pudiste… por que lo hiciste?!!!

-Por que esto se tiene que terminar!!! Ya fue suficiente; con que Janna se aleje de él, no se van a arreglar los problemas entre ellos.

Revon solo me veía, jamás le había hablado en este tono, estaba cansada: emocional y físicamente; me voltee hacia Julian y lo abrace, el estaba igual de asombrado por mi conducta pero yo solo quería una cosa…

-Juke… sácame de aquí- Fue mas una suplica.

Lo último que vi antes de salir del departamento fue a Vivian y a Janna abrazados, a pesar de todo lo que él había hecho no merecía sufrir por la culpa de Revon.

No supe en que momento llegamos a nuestro departamento, en cuanto mi cabeza toco el respaldo del asiento de la camioneta caí dormida, supongo que por más que Juke me hablara no le quedo de otra que cargarme hasta nuestra cama.

P/V Vivian

Cuando por fi supe donde estaba Janna el alma volvió a mi, no entendí que estaba haciendo en el departamento de Theon, pero agradecí que ella estuviera bien; ella y mi bebe.

De regreso a nuestra casa ella me explico son lujo de detalle que fue lo que paso, quería matar a Revon, pero era la mujer de uno de mis mejores amigos y por mas enojado que estuviera con ella jamás le haría algo. Ella al igual que todos estaban molestos por mi comportamiento y de ahora en adelante voy a cambiar mi actitud hacia Janna y hacia esta nueva etapa de nuestras vidas.

Los días pasaban y todo volvió a la normalidad, nosotros dejaríamos de trabajar en un par de semanas mas, queríamos disfrutar de las próximas fechas decembrinas y yo principalmente en pasar tiempo de calidad con mi familia.

Todo estaba en aparente calma entre nosotros, Janna había descansado ya de los malestares matutinos, todos los días la acompañaba a caminar, su medico nos dijo que era bueno para la hora del parto y yo quería acompañarla en todo lo referente al embarazo.   

Janna quiso sentarse a descansar en un parque no muy lejos de casa, además de que tenia sed y quería agua, la deje recostada sobre un tronco de un árbol, cerca de ahí había una farmacia así que solo entre por el encargo y salí. Pero en un café que estaba enfrente de donde yo me encontraba, salió Julian echo una furia y una mujer pelirroja gritando detrás de él.

Era obvio que el quería alejarse de ella, pero la mujer no lo dejaba, era la típica escena de celos; estaba a punto de alejarme de ahí, haciéndome a la idea de que no era él, que lo confundí, pero justo en ese momento, se besaron. Un beso mas que forzado que al él la alejo de una forma poco caballerosa, y a lo lejos pude escuchar...

-Te juro Juke que te vas a arrepentir!!! Por preferirla a ella antes que a mi

-Cállate!!! No quiero volver a verte cerca de ella

-Yo te lo advertí, así que atente a las consecuencias!!!

Y ninguno de los dos lo vio venir, antes de que ella se fuera del lugar le dio una cachetada que por poco y lo manda al suelo. El tuvo que controlarse para no regresarle el golpe. Ero pocas veces lo había visto tan enojado como ahora.

Janna al ver que me tardaba más de lo normal me vino a buscar y por miedo a que ella montara una escena hacia él, la distraje para que no lograra verlo. Tiempo después regresamos al departamento.

De camino a casa recibí una llamada de Markko diciendo que quería vernos a todos en el estudio en un par de horas. No estaba seguro pero yo recordaba a esa mujer, nunca me he metido en la vida de los demás pero ahora la curiosidad se apoderaba de mí.

P/V Theon

Creí que por fin tendríamos nuestras vacaciones de fin de año, pero no!!! Ahora resulta que quieren que participemos junto con varios artistas en un evento de caridad. No es que me desagrade pero de verdad quería mis vacaciones.

Después de la junta propusimos tomarnos unas cervezas, ya que era la última vez que estaríamos juntos en este año. Y claro que todos apoyaron la idea, con la diferencia de que a MI me toco venir a comprar las cervezas.

Estaba distraído acomodando las cervezas en el carrito cuando por un descuido choque con alguien…

-Perdón!!! Te hice daño???

Y en ese momento me olvide de cómo pronunciar palabras. Y al parecer a ella también, por que la única reacción que vi fue el sonrojar de su piel y después bajo su mirada, como si estuviera apenada por lo que sucedió.  

Después de algunos minutos, o al menos así me pareció, ambos recobramos el sentido y preguntamos al mismo tiempo…

-Estas bien??

Reímos como niños, tanto tiempo que quise saber de ella y nadie sabía darme razón de ella, ni un número ni nada donde pudiera localizarla, y ahora como por arte de magia la tenía frente a mí, a esta mujer que prácticamente me tiene loco.

-Discúlpame, no me fije, te lastime??

-No te preocupes, estoy bien, solo un pequeño golpe

-Me da mucho gusto volver a verte

-Si… claro… digo… a mi también

Estaba nerviosa, ese era un signo inigualable de que se sentía atraída por mi; claro y como no si soy guapo, solo que con ella quería algo mas que una cita.

-Vives por aquí cerca??

-No… emm… en realidad vine de visita… con una amiga

-Oh, entiendo. Oye Helena verdad??

-Si…

-Me aceptarías una invitación a cenar… esta noche???

-No puedo, lo siento

Ella intento dejarme con la palabra en la boca, pero le cerré el paso

-Entonces mañana???

-Theon… perdón pero no puedo salir a cenar ni hoy, ni mañana, ni nunca… Adiós

No entendí que fue lo que exactamente paso, era mas que obvio que había algo entre nosotros, un sentimiento difícil de explicar, pero yo se que había esa conexión, ese algo que une a dos personas, pero ahora estaba muy confundido. Ella prácticamente salió huyendo de mi.


Tenia que verla… tengo que volver a verla.

jueves, 19 de febrero de 2015

LUPAA MINULLE OLET MNUN "6"

6

Habían tomado dos o tres de copas. Lo suficiente para relajarse. El día fue muy duro para ambos, y lo necesitaban. Enkeli escudriña en su rostro. A Theon se le marcan los hoyuelos. No se había percatado antes. Suspira. <<Que mono es>>. Se recuesta en el sofá. <<Mañana será complicado>>. Piensa. Apura el ron y cierra los parpados.

-¿Estas cansada?

-¿Tu que crees?

Theon murmura algo ininteligible. Toma la botella de ginebra y rellena su vaso.

-Me gusto como nos sacaste del hotel.

Enkeli lo ideo. Emborracharon a Ria y la acompañaron hasta el ascensor que comunicaba directamente con el parking. En el camino no se cruzaron con ningún otro huésped. Si lo hubieran hecho, tampoco habría pasado nada. Dos personas acompañando a una tercera que había bebido demasiado.

-¿Todavía duerme la mona?

-Esa no despierta hasta mañana- Le responde Enkeli, riéndose.

Theon la imita.

-¿Sabes que tienes un hoyito muy gracioso aquí?- Le toca con un dedo en la mejilla.

-Si, ya me lo han dicho alguna vez.

-¡Uy! Eres más presumido. Seguro que las tienes locas…- Enkeli se ríe de todo con facilidad. Quizá las copas.

A Theon le hace gracia. Ha bebido mas que ella pero no van tan pasado de copas. <<¿Es buen momento para…?>>, se pregunta. <<Quizá no deba esta noche>>, piensa acto seguido.

-¿Me pones otra copa… por favor?- Le pregunta ella.

Theon no le responde, pero se levanta.

-Creo que es hora, señorita, de que te vayas… que no vayamos, a la cama.

-Que directo eres- Brome Enkeli agarrándose a su mano para ponerse de pie –Pero no me vas a convencer así, ¿Eh?

Al levantarse sostenida por Theon, ambos tropiezan y están a punto de caer. Se aferran el uno al otro, muy cerca las caras. Enkeli esta aturdida, pero en ese momento se despeja. Le mira los labios, apetitosos, carnosos. Y le da la un beso. Theon se deja besar, pero no la responde. Ella aspira su olor. Huele a loción de afeitado, muy masculino.

Theon se retiene.

-Vamos, mañana debemos estar muy despiertos. La loca esta nos puede hundir el negocio.

Enkeli asiente. Sigue mirándole de cerca, muy de cerca. Tanto que Theon se siente cohibido. Se aparta un paso y hace ademan de comenzar a caminar hacia su dormitorio. Pero ella lo detiene, sujetándolo del brazo.

-No se que pasara mañana…, o pasado mañana. Pero me caes bien. Np eres tan estúpido como creía. ¿O si?

Theon sonríe.  

-Posiblemente si. Tengo a una loca encerrada en una habitación, han cometido un desfalco de película en mi empresa y hace menos de dos días que supe que mi padre no es mi padre. Creo que me ha ganado el apelativo de estúpido, cuando menos.

-Lo de la loca no te lo discuto. Por que hay que ser imbécil.

Theon lo confirma con un movimiento de cabeza.

-Pero lo de la empresa y lo de tu padre le puede ocurrir a cualquier hijo de vecino.- Se acerca de nuevo a su cara. –Así que ya basta de victimismo. Mañana vamos a tomar a ese abogado por los huevos y solucionaremos uno a uno los problemas. 

Después de eso, Enkeli le suelta la mano y pasa por delante de él. Theon la contempla mientras se marcha. <<Tiene un trasero interesante>>, piensa. Que lastima que haya decidido comportarse como un caballero. Bosteza. Esa chica le gusta. Se pregunta por que esta ayudándolo, y recuerda su única exigencia. <<¿Qué relación les vincula? Ella es muy joven para ser novia o amante. Su hija tampoco, lo sabría Majia>>. Los problemas, como dice Enkeli, uno a uno.

*********

El pelo alborotado de Enkeli esconde parte de su hombro y se revuelve entre las sabanas. Theon la desea. Por un lado de la cama le asoma un muslo blanco que se desliza hasta un tobillo fino y un pie de uñas desnudas. <<No necesita maquillaje>>, piensa. El movimiento de sus ojos bajo los parpados sugieren un sueño intranquilo, quizá producto del alcohol. Theon se acomoda y al ir a tocarla se detiene en su propia mano. Hercúlea, viril.  Siempre ha estado orgulloso de sus manos. <<¿Deseara ella que la acaricie?>>.

Enkeli se estremece, tal vez por un mal sueño. La vuelve a estudiar y descubre el comienzo de un pecho lechoso. No se sorprende de encontrarla desnuda. Posa sus labios en la mejilla, cálida y sedosa, de Enkeli. Y ella se mueve. Luego abre los ojos y le devuelve la mirada sin sorpresa, como si llevara esperándolo mucho tiempo.

-Ya es hora de que te atrevieras.

Theon sonríe.

A Enkeli se le eriza la piel cuando él roza su nuca. Aparta la sabana. Es tan bella como la había imaginado. Sus pechos pequeños son provocadores, como pequeños bombones de chocolate blanco. La línea del escote es una uve perfecta. Ella acomoda sus dedos en la intersección que forman sus pechos y se acaricia para él. Primero bordeándolos, luego acariciándose peligrosamente a uno de sus pezones, apenas oscuros. La panorámica le excita, y lo siente en su miembro. Enkeli gime.

-Te quiero Enkeli.

Enkeli entreabre los labios, asoma su lengua provocativamente y se humedece los labios.

-¿Me has oído?

A Enkeli no parece importarle.

Su mano ha descendido por el canal de sus pechos y se entretiene en su sexo. Suspira sin mirarle. Theon le agarra la muñeca y ella trata de zafarse para continuar con su actividad. Ronronea como una gata en celo a la que no le permiten jugar.  

-Es mi turno- Ordena él.

Se desliza cuello abajo como por un tobogán del Edén. Ella suspira al paso de su lengua. El sabor de su piel y su aroma enervan los sentidos de Theon, que no puede ni quiere evitar una erección. Decide que es tiempo de hacerla gozar, de dedicarse por entero a su deleite, de sumergirse en el templo del deseo. Es entonces cuando se apodera de sus muslos con ambas manos, aferrándose a ellos como un naufrago a su isla. Y se precipita al centro del placer de Enkeli. Se recrea en su clítoris dominándolo con expertos movimientos a modo de látigo, con la dulzura de la miel. Ella se derrama en sus labios y resopla comprimiendo sus muslos para impedir que el goce se escabulla. La lengua de Theon le arranca un gemido profundo; después huye hacia el interior de la vulva, para reaparecer de nuevo empapada en sus jugos. Las piernas de Enkeli tiemblan palpablemente. <<¿Quieres tu orgasmo?>>, le interroga él con una mirada insinuante. Como respuesta, ella separa las piernas holgadamente.

Theon afila su lengua en los labios de Enkeli. Los lame con decisión para luego relegarlos al olvido y regresar al centro mismo del placer. El clítoris de ella se estremece. Theon lo mordisquea mientras hunde sus manos en el trasero de Enkeli. Mas tarde, como cansado de tanto juego, arrastra su lengua hasta el comienzo de la vagina y la cruza de abajo arriba con una lentitud aterradoramente placentera para ella. Y vuelta atrás con intención de repetir la operación aun mas despacio. Las manos de Enkeli aparecen desde alguna parte y sujetan la nuca de Theon, instalándose a finalizar el suplicio. Él comprende el apremio. De modo que imprime un ritmo entusiasta a su lengua, azotándole el clítoris con fricción. Los gemidos son sustituidos por jadeos. Luego los jadeos por quejas. Y finalmente por gritos que explotan al mismo tiempo que su orgasmo, derramándose como hidromiel sobre los labios de Theon.

-Despierta.

Le dirige una mirada de sorpresa a Enkeli. ¿Le ha hablado?

-Despierta.

La boca de Enkeli no se ha movido.

-Theon, ¡Despierta!

Abre los ojos desorientado. Esta en la cama, en su cama. Frente a él, Enkeli, de pie y vestida.

-Al ver que no venias a desayunar he entrado en la habitación.

Theon asiente despistado aun. Se incorpora.

-Date una ducha muy rápida. Tenemos que ver como se encuentra la bella durmiente.

-¿La bella durmiente?

-¡Por favor, Theon! ¿Siempre estas así por las mañanas?- A Enkeli se le va la vista hacia el miembro –Perdón, no me refería a esto- Y suelta una carcajada –Sino a tu cara. Voy al salón, no te entretengas, que tu mujercita te espera- Vuelve a reírse y sale de la habitación.

En la cabeza de Theon solo existe espacio para un recuerdo. <<¿Le he dicho que “te quier” en un sueño?>>.
*********

El abogado se presenta diez minutos antes de la cita. <<Mala señal>>, considera Enkeli, que le da la bienvenida con una sonrisa nerviosa. Desde el umbral, dirige su mirada hacia el interior de la vivienda, como esperando ser recibido también por Theon.

-Ah, Theon. Esta acabando de arreglarse. En unos minutos, saldrá.

Le invita a pasar y ambos se instalan en el salón.

-¿Ha desayunado?

El abogado rechaza el ofrecimiento con un breve agradecimiento. Y ambos se sonríen, pudorosos, tal que en una primera cita. <<¿Qué demonios hace Theon?>>, se pregunta ella. Un sonido la alarma. Proviene de la habitación donde se encuentra encerrada Ria. Después de comprobar que permanecía inmovilizada. Enkeli la había ayudado a tomar pan y café. Y luego la volvió a amordazar. <<¿Ahora que nuevo episodio nos sobrevendrá?>>.

-¿Hay algún problema?- Interroga el abogado.

Enkeli elude responder y señala los documentos.

-¿Entonces es hoy cuando se firmaran?

Los dos dirigen la mirada hacia los papeles que el abogado coloca sobre la mesa.

-Esta por llegar el notario. Si todo es correcto, los firmaremos.  

Un nuevo crujido procedente de mas allá del pasillo la hace levantarse.

-Disculpe, voy a ver que le pasa a mi marido- Recorre con fingida tranquilidad los metros que separan el salón de la habitación de Ria. -¿Qué haces? Peretti esta aquí.

-Salgo enseguida. Me aseguro de que, aquí, nuestra amiga no nos tumbe el negocio.  

Ria ladea la cabeza de vez en cuando mientras Theon trata de atarla a la silla.

-¿Qué le has dado?

-Solo un poquito de alcohol.

-¿Poquito? Menuda borrachera.

Le asombra la nueva actitud de este hombre, cuando apenas doce horas antes fue ella quien se hizo con las riendas e ideo el plan ante una disposición poco colaboradora de Theon.

-¿Algún problema?- Le pregunta el abogado al regresar ella al salón.

-Cosas del trabajo- El abogado parece transigir difícilmente con la explicación. –En realidad, a Theon le ha afectado profundamente su revelación. Somos una familia creyente y, como comprenderá, la relación que mantenía su madre con el señor este… anoche no podía dormir y se tomo un par de pastillas…  

-¿Se encuentra bien?

-Lo que se dice bien, bien, no. Las pastillas no le han debido de sentar muy allá. No para de ir al baño- Dice, con sonrojo.

El abogado recobra el sosiego aparentemente. <<¿He conseguido engañarle?>>. Construye un remedo de sonrisa y le interroga sobre los trámites pertinentes para formalizar la herencia.

-Aparte de la firma del notario, nada mas- Se detiene unos segundos con el dedo en alto. Quizá recapacita, pues a renglón seguido puntualiza –No conozco adecuadamente su sistema fiscal, por lo que creo que deberían contratar un asesor para que les gestione todo lo relacionado con los impuestos.

Enkeli había recuperado la compostura mientras el abogado explicaba. <<Si, le he engañado. Ahora, por favor, que no haya ningún problema mas>>.

-Mi marido cuenta en la empresa con un departamento financiero. Seguro que se hará cargo de las gestiones- El abogado aprueba la idea con un ligero cabeceo- Por otra parte, nos gustaría saber si necesita alguna aclaración mas acerca de nuestro catolicismo.  

-No, no. Lamento…, creo que estoy en la obligación de decírselo, lamento haber acusado a su marido de algo tan execrable…

-Eso esta olvidado, señor Peretti.

Theon entra en el salón con aspecto despreocupado y complacido.

-Ya veo que se encuentra mejor- La expresión de sorpresa del empresario confunde al abogado -¿No estaba enfermo?

El rictus de desesperación de Enkeli es suficientemente clarificador, de modo que Theon asiente con un gesto azorado, y apresura una disculpa por la tardanza. <<¿En que lio me ha metido esta vez?>>.

-Bien, pues me gustaría repasar el documento antes de que llegue el notario.

Theon le interrumpe.

-Señor Peretti, ¿No es necesaria una lectura de testamento?

-Así es. Habitualmente, se lee el testamento ante todos los herederos- Extrae un documento de la carpeta y lo pone sobre la mesa –Pero mi cliente me autorizo a comunicar el contenido del testamento a los herederos de forma individual…

A Theon se le quedan los ojos como platos. 

-En cualquier caso, en comparación, con lo que a usted le ha legado, la parte que encomienda a las órdenes religiosas es insignificante.

Theon continúa mirando asombrado hacia un punto más allá de Enkeli y el abogado. A Enkeli le desconcierta su actitud. <<¿Qué mira con esa intensidad?>>. Se gira levemente y ve a Ria caminando por la terraza que comunica las habitaciones y el salón. Ella esta desorientada. Se golpea con el cristal. <<¿Cómo diablos se ha soltado?>>. Sigue esposada con las manos a la espalda y con la mordaza. 

De repente Enkeli se levanta.

-Pero puede consultar a un…- Se interrumpe al ver a Enkeli incorporarse. Theon la ha imitado.

-Señor Peretti, deberíamos acabar cuanto antes. Vamos a misa de doce.

El abogado se levanta también.

-Aun no ha llegado el notario. Y supongo que también vendrá su abogado.

-Yo soy abogado, no necesito que nadie revise los documentos- Enkeli y el argentino se mantienen de espaldas a Ria, que continua moviéndose sin sentido a lo largo de la terraza –Pero si que me gustaría echarles un vistazo en mi despacho. ¿Me acompaña?.

El abogado se presta a ello, disponiéndose a seguirle. Pero antes, va a tomar su chaqueta y Enkeli se lo impide, tomándolo del brazo, y de paso evita que se gire y descubra a Ria.

-No se preocupe, déjelo aquí.- El abogado la mira intrigado, y al cabo accede.

Los tres se dirigen al despacho. La disposición de la vivienda es rectangular. A un lado la cocina, un pequeño comedor, el cuarto de baño, un amplio dormitorio y un vestidor, separados por un pasillo de otras cinco habitaciones de las mismas dimensiones, salón, dos dormitorios, un despacho y un cuarto para la plancha. La terraza une estas últimas cinco estancias.

El abogado se acompaña delante de la mesa del despacho, dejando a su espalda un amplio ventanal que da a una estrecha terraza metálica. Enkeli se queda de pie junto a la puerta.  

-Muy bien- Dice Theon -¿Si me permite?

Le tiende la mano y el abogado le entrega los documentos. En ese instante, aparece Ria. Sigue lanzándose contra los cristales y con la barandilla de la terraza.

<<Afortunadamente- Piensa Enkeli, -El jardín del edificio impide que la puedan avistar desde la calle>>.

De pronto, Ria resbala y se golpea con el cristal. El abogado gira la cabeza en dirección al exterior.

-¡Señor Peretti!

El abogado se vuelve hacia Theon.

-Esta cláusula en concreto no la comprendo.  

Ria se da la vuelta. Retrocede en dirección al salón y Enkeli exhala un suspiro. <<¿Qué esta haciendo esta loca? Se va a matar>>.

-Discúlpeme un momento.

Enkeli corre hacia el salón. Pasa por las habitaciones y, al otro lado de ellas, en la terraza, va viendo como Ria continua su desesperado movimiento en busca de una salida. Como una mosca en una campana de cristal.

-Entiendo- Confirma Theon, ante la explicación del abogado.

El abogado parece recordar el ruido de unos segundos antes y vuelve la cabeza hacia la ventana. Nada. Enkeli llega a la puerta de la terraza del salón a tiempo de atrapar a Ria. Tira de ella hacia dentro.

El abogado se lleva el reloj al oído y comprueba las manecilla con un golpecito en el vidrio. No se mueven.

-Se me ha parado. ¿Me puede decir la hora?

-Las diez y media

-Ya debería estar aquí el señor notario- Se palpa el bolsillo de la camisa –Creo que por aquí tengo una tarjeta- No la encuentra –Estará en el saco. Permítame.

El abogado se levanta y Theon, alarmado, lo imita.

-No. Discúlpeme, conozco el camino. Usted continúe leyendo los papeles. Tenía una cita, ¿No?

 Theon no sabe que hacer. Traga saliva y asiente, instalándose de nuevo en su escritorio. El abogado sale al pasillo y camina con paso firme hacia el salón. <<Se ha acabado todo>>, piensa Theon. Alcanza su saco y se da cuenta de que hay algo que no marcha bien. Se acerca a la ventana y cierra la puerta de acceso a la terraza, que estaba entreabierta, mientras piensa que los dueños de la casa deberían de cuidarse de mantenerla en ese estado en invierno para no pagar más calefacción.

-¿Y bien?- Le pregunta a Theon al llegar al despacho. Una expresión confusa en la cara del empresario por toda respuesta. -¿Esta todo bien?

-Si, si- Balbucea. Y, tras unos segundos, continua –Todo perfecto.

Enkeli mira a Ria. Ha conseguido llevarla de nuevo al dormitorio donde la habían encerrado. Suspira. La prisionera ladea la cabeza. <<¡Que demonios le ha dado Theon! Esta borracha como una cucaracha!>>. La tiende en la cama y revisa el pañuelo que había usado Theon para atarla desde las esposas a la cabecera. <<El nudo debió deshacerse>>. Ria murmura ininteligiblemente.

-¿Qué vamos a hacer contigo¡ Le susurra.

Se sienta en la cama y se lleva las manos a la cabeza. Piensa en el abogado. <<Le va a extrañar que no regrese>>. Se pregunta que podría hacer para que su prisionera no estropeara la firma de la entrega de la herencia.

La mira y luego desvía los ojos hacia la mesita de noche, junto a la cama. Sobre ella descansan los papeles que ha firmado Ria esta mañana con mano temblorosa. Allí confiesa que estuvo acosando a Theon durante cuarenta y ocho horas para obligarlo a acostarse con ella y que este le ofreció dinero para que se alejara de él y ella acepto. El documento es una copia y esta unido con una grapa a la fotocopia de un cheque por 300.000 euros. <<Sera suficiente para salvar a Theon de la cárcel>>, se figura.

Entonces toma el cuchillo que Theon ha dejado en la otra mesita.

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-Bien, cuando quiera puede firmar…, aquí por favor- Dice el notario, señalando con el índice donde debe escribir.

Theon garabatea casa uno de los papeles con rapidez. Esta sudando. El abogado le ha preguntado varias veces por Enkeli y él no ha sabido que responder. Se levanta y estrecha la mano del abogado y el notario. <<¿De verdad que ha acabado?>>.

-Señor McInsane, los títulos de propiedad de acciones y valores se encuentran en una caja de seguridad del Sampo. Mañana podremos ir, si le parece, a retirarlos.

-¿Y el dinero?

-El efectivo de que disponía mi cliente en cuentas en el extranjero será transferido en su totalidad en veinticuatro horas. El resto, como las propiedades, podremos estudiarlo. Si quiere puede contratar a un gabinete especializado o, si lo prefiere, el mío mismo podría acometer las gestiones.

-Lo estudiare.

Acompaña al abogado y al notario y los despide en la puerta. <<Era verdad. Todo había terminado>>. Se sienta en una de las sillas del salón y, de pronto, recuerda a Enkeli  y a Ria. <<¿Dónde se han metido?>>.

En la habitación se encuentra con el pañuelo que había usado para amordazar a Ria y con las esposas abiertas sobre la cama. Pero ni rastro de estancias. Nada. Se asoma a la terraza y tampoco las encuentra. Vuelve al dormitorio donde estaba encerrada Ria y descubre el cuchillo a los pies de la cama, y en la hoja una gota de sangre. Se teme lo peor.  

Corre hacia la puerta, la abre y en el descansillo se topa con una persona.

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Theon esta preparando la cena.

En un bol los canónigos, en otro las nueces sin cascara. Corta el queso con delicadeza. Sabe que de su grosos depende que la ensalada adquiera el punto justo a añejo. Ha preparado una granada y laminado los champiñones, a los que les ha dado un golpe de vapor para suavizarlos. Se limpia las manos.  

Enkeli llegara en cualquier momento y aun no esta el cuscús. <<¿Le gustara?>>, se pregunta mientras saborea la salsa de ostras con la que va aderezar el caldo del plato.

Vierte un podo de Rija en una copa y observa el resultado de la ensalada. <<Me esta quedando inmejorable>>. Piensa en Enkeli. <<¿Cómo se le ocurrió?>>. La convenció. Convenció a Ria de que abandonara. El cheque fue una razón de peso. <<Pero estaba loca, podía haber arruinado el negocio>>.
Pica el jengibre y le agrega el caldo. El olor de los langostinos al fuego de la sartén le recuerda al verano. Aparta el caldo de la lumbre y añade el jugo de lima. Después lo cuela y lo mezcla con el cuscús. <<¿Qué pasa si no aparece?>>. Enkeli le devolvió una mirada enigmática cuando él le sugirió una cena para celebrar el éxito de la aventura. Y luego se limito a decir que ya vería si vendría. <<¿Lo hará>>. Le atraía su actitud decidida y su fuerza.     

Rompe un huevo y lo bate, le agrega un diente de ajo laminado, una pisca de sal, un chorrito de vinagre y un vaso de aceite. <<Soy muy bueno>>, bromea consigo mismo mientras emulsiona la mayonesa. Introduce un dedo en el vaso de la salsa y lo chupa. <<En su punto>>. Mientras pica el pepino se pregunta si habrá leído el mensaje de celular. Añade la picadura de cebolla morada, albahaca, menta, cilantro y tomates cherry, y lo mezcla con el cuscús.  

En los altavoces suena Vivaldi.

Observa su teléfono para comprobar si ha habido respuesta de Enkeli. Nada. Entra de nuevo en el mensaje y lo relee:

<<Prométeme que serás mía>>

Prueba un sorbo del vino con la esperanza de oírla llamar a la puerta. De fondo los acordes de La Primavera y el perfume de las viandas.

CONTINUARA EN…


PROMÉTEME QUE REGRESARAS…