sábado, 23 de mayo de 2015

YOURS Cap. XLI

YOURS

CAPITULO 41

Julian aun seguía sin poder mirar a los ojos a Lía, ya había pasado una semana desde su infidelidad, el ya no podía con la culpa, su conciencia todos los días se lo recordaba, ella comenzaba a desesperarse, se sentía impotente de no saber cual era su molestia hacia ella, por que ya no era el mismo con ella.

Esa noche el había regresado algo temprano del estudio, Lía estaba terminando de cenar cuando el llego, dejo sus cosas en la sala y camino directo a su habitación, ni siquiera saludo a Lía, ella solo lo observo sintiendo una enorme tristeza, esta vez ya había terminado con toda su paciencia.

El regreso a la cocina en busca de algo de tomar, cuando ella lo cuestiono…

-Quieres que te prepare algo de cenar?

-No gracias, solo tomare jugo y me iré a dormir, estoy muy cansado

-De acuerdo, en unos minutos te alcanzo, solo acomodo algunas cosas

-Si, has lo que quieras, tomate tú tiempo

Lía se sintió completamente ignorada por el, ni siquiera la volteo a ver mientras le contestaba, ella tuvo que aguantar las ganas de llorar, de tristeza y de coraje, esa era la noche de hacerlo, ya no podía esperar más.

Después de que Julian se fue a su habitación ella entro también solo para recoger una pequeña maleta que había dejado en su closet, el solo la vio, como revisaba en su interior pero no le cuestiono nada, la veía rara, intranquila, sospechosa pero simplemente el no quería pelear y se dio vuelta dándole la espalda.

Ella se dio cuenta de su actitud y se apresuro a poner las ultimas cosas que le faltaban dentro de su bolsa, y ahora que el no veía era su oportunidad, después de esto tomo una chamarra y salió de la habitación sin antes mirar a Juke por ultima vez… 

Se fue a una de las habitaciones en las que tenían guardadas algunas cosas, de ahí saco un par de maletas grandes, ella sin que Juke se diera cuenta había guardado la mayoría de su ropa y varias cosas personales, esta vez era definitivo, Lía se iría de su lado, y de su vida, creía que era lo mejor para los dos.

Tomo una libreta y escribió lo que seria su despedida…  

Después de que termino de escribir su carta vio hacia el reloj y se dio cuenta de que eran las 3 am se levanto de la silla en donde estaba sentada, doblo la hoja y la dejo sobre la mesa del comedor dejando un objeto debajo de su nota y las llaves del departamento y de la camioneta sobre esta.  

P/V Julian

Me dolía seguir ignorándola pero era tanta mi vergüenza que no podía ni siquiera verla a los ojos, sabia que la estaba haciendo sufrir y era eso lo que menos quería, pero ella me obligaba a hacer cosas que no quería, me tenia amenazado con hacerle algo a Lía si yo no cedía ante sus caprichos.

Pero esa noche yo vi en su mirada el dolor y la tristeza, quería salir corriendo del departamento, quería dejar de hacerla sufrir, pero si lo hacia me iría de nuevo a un bar a tomar hasta perderme en el alcohol, pero no quería por que así fue como la engañe.

Después de haberla dejado en el comedor corrí a refugiarme debajo de las sabanas, aparentaba estar dormido pero en realidad veía todo lo que hacia, sabia que había conseguido un nuevo empleo, lo cual era innecesario, mas no sabia en que, ni siquiera en que parte de la ciudad era, me lo intento decir pero yo no le puse demasiada atención,  pero era mejor que se mantuviera ocupada con algo y así olvidarse por un momento de mi y de todo el sufrimiento que le estaba causando, la vi guardar algunas cosas personales en esa maletita, me imagine que era por que otra vez ella al igual que yo tendría mucho trabajo y no regresaría hasta tarde, así que me di la vuelta y poco a poco me quede dormido, hasta no escuchar movimiento alguno por el resto de la noche.

A la mañana siguiente me levante algo temprano, eran pasadas las 8 a.m. Lía jamás se iba tan temprano a trabajar, estaba completamente solo, se sentía la casa sola, y por extraño que parezca me estaba inquietando tanta soledad. Salí a la cocina a prepararme café antes de darme una ducha rápida para también salir rumbo al estudio.

Iba de regreso a mi habitación cuando vi una hoja sobre la mesa y las llaves de Lía sobre esta, la tome y mis manos temblaban, lentamente comencé a desdoblarla y empecé a leer…

Se que esta es la manera mas cobarde que encontré, pero no tengo el valor para hacerlo de frente…durante todos estos meses he tratado de sobrellevar lo que nos ha sucedido, pero sinceramente ya no encuentro fuerza ni paciencia para seguir adelante con algo que al parecer ya no va a funcionar…

Poco a poco nuestra relación se ha ido debilitando, al grado de ya ni siquiera hablar o pasar tiempo juntos como lo hacíamos antes.

Nos hemos convertido en unos completos extraños, al menos tu para mi… si.

No se en que falle, que poco a poco tu amor por mi fue despareciendo, te juro que luche hasta donde pude, pero ya no encuentro razones para seguir con lo nuestro.

Alguna vez lo tuvimos todo, te amaba con locura… pero desde nuestro accidente siento que te perdí, te alejaste de mi, y ese amor poco a poco fue desapareciendo, ahora no se si valga la pena seguir con todo esto, si de verdad valga la pena amarte como lo hago.

No quiero un matrimonio por obligación, dime si de verdad vale la pena luchar por lo que alguna vez tuvimos??? Por que yo ya no encuentro la fuerza para hacerlo.

Por eso he tomado la decisión de alejarme de ti, de irme de tu vida para que retomes todos tus planes que has dejado de lado por permanecer junto a mi… se que ya no soy la mujer de tu vida, y aunque tu no has dicho nada… no soy tonta, presiento que hay alguien mas en tu vida y si lo que quieres es tiempo, lo tendrás…

Significas mucho para mí, eres más que mi vida entera, estoy completamente enamorada de ti, pero no puedo permanecer a tu lado cuando ya no es lo mismo de tu parte…

Perdóname por solo pensar en mi en este momento y no tomar en cuenta tu opinión, pero de verdad tengo miedo de mirarte a los ojos y arrepentirme, y obligarte a estar conmigo… espero que puedas continuar con todos tus planes, los cuales por mi culpa no podías hacer con libertad.

Me voy por que tu silencio, pesa mas que la verdad.

Te amo Julian, aunque estas palabras ya no tengan significado para ti… quiero decírtelas… por ultima vez.

Cuídate… Se feliz, adiós y… Gracias.

Lía

-Pero que???!!! (Asombrado)

Con forme leía las palabras de Lía las lagrimas bajaban por mis mejillas, me era increíble que ella… mi princesa se hubiera ido, pero lo que mas me dolió fue cuando baje la nota hacia la mesa y vi ahí… sobre esta… el anillo de compromiso que le había regalado meses atrás.

-No… esto no puede estar pasando (Tomando el anillo entre mis dedos)

Lo mire por algunos segundos y después corrí hacia la habitación, directamente a revisar el closet y sentí como si una daga atravesara mi corazón… no estaban sus cosas, nada, no había nada, se había ido definitivamente… me había dejado solo.

-Ahora si te perdí

Me deslice lentamente hacia el suelo, recargando mi espalda en la pared, mi llanto no se hizo esperar, la había perdido, y lo peor de todo es que no pude detenerla, me sentía impotente, ¿Dónde estaría en estos momentos?, ¿Con quien? Tenia muchas preguntas en mi cabeza, pero no podía pensar con claridad, estaba aturdido, deshecho… solo.

P/V Yo

Lía estuvo caminando por algunas horas, el invierno estaba en todo su apogeo, sus lagrimas literalmente se habían congelado debido al aire tan gélido que se respiraba por la madrugada; decidió irse a pasar lo que quedaba de la noche a un hotel.

A la mañana siguiente eran pasadas las 11 de la mañana cuando despertó, prendió su celular y nada, no habían llamadas, ni mensajes de nadie, al parecer nadie se había dado cuenta de su ausencia. Por una parte agradecía que nadie le pidiera explicaciones, pero por otra se sentía decepcionada de que ni siquiera Julian la buscara. Tal parecía que no le importaba que lo abandonara.

Después de haber tomado un baño, tomo la ultima decisión de peso, tomo sus maletas, liquido su cuenta en el hotel y salió con rumbo a la estación de trenes, espero poco mas de media hora; Su siguiente destino: Helsinki.

Después de dos horas de camino por fin llego, saco su celular y seguía igual, sin llamadas ni nada, una vez mas se resigno e hizo la llamada, la cual fue contestada al segundo timbre.

-Lía que sorpresa!!!

-Hola Otto, necesito que me ayudes

-Te encuentras bien??... no te escucho bien

-Necesito que vengas por mi, por favor

-Ir por ti?? A donde??

-Estoy en la estación de trenes… aquí en Helsinki, perdón que te llame a ti pero no se me ocurrió alguien mas

-En Helsinki!!! Que haces aquí??

-Te platico después, por favor

-Tranquila, salgo inmediatamente para allá, espérame en la entrada principal ahí te buscare

-Gracias Otto

-Nena, no te muevas de ahí

Segundos después Otto salió disparado hacia la estación de trenes, aun no creía que Lía estuviera en la misma ciudad que el, casi veinte minutos después llego a la estación, ni siquiera se molesto en buscar estacionamiento, se coloco en doble fila y fue a buscar a Lía, no tardo mucho en encontrarla, corrió hacia ella, pero al ver su rostro se dio cuenta de que estaba pasando por algo muy serio.

-Nena, que ocurre??

No obtuvo respuesta, ella solo se refugio en sus brazos, sollozando, recordando todos los momentos felices que había pasado, pensando en todo lo que pudo ser y ahora ya no tenia futuro.

-Tranquila, ven, vamos a otro lugar, necesitas descansar

Lía solo asintió y dejo que el la guiara hasta su auto, el le abrió la puerta del copiloto, después coloco sus maletas en la parte trasera del auto y emprendieron marcha hacia un café. Al llegar Otto pediría un par de cafés y espero pacientemente a que ella decidiera hablar.

-He dejado a Juke

Él simplemente no supo que contestarle, estiro una de sus manos para tomar las manos nerviosas de Lía, apretarlas ligeramente y sonreírle sin decir una sola palabra.

-Ya no había nada que hacer…

-A que te refieres??

-Teníamos problemas, la relación ya no era la misma, pareciera que estaba enojado conmigo, pero no se por que

-Y te dejo??

-No!!... yo lo deje a el- Y lagrimas comenzaron a caer por sus mejillas

-Y como lo tomo??

-No lo se… solo escape

Otto se quedo sin palabras, comprendió que las cosas entre ellos estaban muy difíciles, tanto como para que ella tuviera que haber escapado de su propio apartamento.

-No se que hacer… todas mis ilusiones, todos los sueños que me trajeron aquí se han desvanecido poco a poco

-Tranquila, aun puedes seguir con tus sueños, será difícil pero no imposible

-Todo lo que esta a mi alrededor me recordara a el, y no quiero seguir sufriendo, me tengo que ir del país

-No lo hagas Lía, estas hablando así por que estas desesperada, solo necesitas tiempo y podrás retomar todo

-No lo creo… necesito irme, alejarme de todo lo que me recuerde a el

-Te propongo algo…

-Otto… no…

-Déjame hablar… por favor…- Lía solo asintió y permaneció callada –Te ofrezco el empleo aquí en Helsinki en el bar que abriremos, si en un tiempo no logras estabilizarte, yo mismo te llevare al aeropuerto o a donde tu quieras, pero por favor, permíteme ayudarte a superar esta etapa

-No… Te agradezco el que quieras ayudarme, pero no creo poder, no podría concentrarme, además no tengo practica, fracasaría

-Deja de ser tan pesimista, acepta, veras que entre los dos lo vamos a logar- Tomo una de sus manos, la acerco a su boca y besó el dorso de su mano –Por favor??

-No quiero hacerte quedar mal, no voy a poder

-Claro que podrás!! Eres muy inteligente y vas a poder sobreponerte a esto, por favor acepta

-De acuerdo, acepto

-Perfecto, te quedaras en mi departamento

-Espera, que?!?!!!

-No voy a dejar que te quedes en un hotel, tranquila hay suficiente espacio para ambos

-Otto, de verdad muchas gracias, por apoyarme

-No tienes nada que agradecerme, lo hago con el mayor de los placeres

Después de haber dejado claro cuales serian las condiciones, ambos regresaron al auto y se dirigieron al departamento de Otto. Y tal y como el lo dijo era un departamento muy amplio, tenia espacio para 3 habitaciones, era un lugar muy grande para el solo.

********

Ya habían pasado 3 días después de lo sucedido en Tampere, Lía seguía sin recibir llamadas de Julian, y ella por orgullosa no había llamado a nadie de sus amigos para saber algo relacionado con la situación. Trataba de centrarse en su trabajo, y a pesar de que era demasiado, siempre había una oportunidad para recordar todos los momentos que paso al lado de Juke, los sueños que quedaron sin cumplir, y pensando en el hecho de que jamás volvería a verlo.

P/V Vivian

Teníamos varios ensayos atrasados, la razón… Juke no se había presentado a los mismos, le pregunte a Janna si no sabía algo, pero nada, ni ella había tenido noticias de Lía en los últimos días, menciono que ella había quedado en ayudarle con algunas cosas del bebe y desde ese día no la había vuelto a ver o siquiera a recibir mensajes de ella.       

Después de haber investigado por todos los lugares posibles no me quedo de otra mas que ir a hacerle una visita a su departamento para saber de una vez por todas que era lo que estaba pasando.

Al llegar pregunte al portero del edificio acerca del departamento de ellos, el cual me dijo que desde hacia días que no veía movimiento alguno con ellos, sabia que había alguien ahí, por que dos días antes había ido un repartidor a su departamento mas no supo de que trataba la entrega, y después de eso nadie a salido de ahí, eso ya comenzaba a preocuparme.

Le pedí que me acompañara y que trajera con el un juego de llaves del departamento por si era necesario, pero en el viaje dentro del ascensor rogaba por que no fuera necesario. El hecho de saber que nadie había salido del lugar me hacia dudar, no era normal que ninguno de los dos salieran de ahí.

Al llegar llamamos a la puerta y nadie respondió, tocamos el timbre hasta cansarnos y nada, fue entonces que le dije a mi acompañante que abriera la puerta…

-Julian!!!! Abre la puerta!!! Es la ultima vez que te lo digo, si no lo haces, tendré que recurrir a otros medios!!!

Pero nada, voltee a ver al portero y solo asentí con la cabeza, dándole a entender que podría abrir la puerta, en cuanto la tarjeta se deslizo por la ranura y la puerta se abrió solo un poco, empecé a sentir como los escalofríos me recorrían el cuerpo.

Era mas que obvio que en todos estos días los habitantes de esta habitación se habían dedicado a beber hasta perderse, el departamento estaba penetrado a alcohol. Y en cuanto tuve un campo de visión mas amplio del lugar, mis sospechas se confirmaron…

Cristales rotos por todos lados, las mesas sillas y demás muebles tirados y rotos por todas partes, parecía como si un huracán hubiera pasado por aquí, estaba todo completamente destrozado y lo peor es que no había señales de nadie en el lugar.


Seguí caminando, inspeccionando cada parte del departamento y lugar hacia donde volteaba… era un completo desastre. Continúe buscando hasta que entre a la habitación de Juke y Lía y lo que vi no me gusto nada…