miércoles, 6 de enero de 2016

YOURS Cap. XLII

YOURS

Frente a mi estaba la cama completamente destrozada, las almohadas, las sabanas, todo estaba hecho pedazos, y al voltear hacia el lado de la ventana, cerca del armario estaba Julian, tirado en el suelo, completamente en coma etílico, y con sus manos sangradas. Sangre seca, y sus manos sucias, tenia que recibir atención medica de inmediato.

Era más que obvio que se peleo con Lía, revise a simple vista toda la habitación y no había rastro de ella, lo más probable es que mi amigo haya decidido embriagarse hasta quedar como esta ahora, por el hecho de haber perdido a la mujer que amaba.
Casi quince minutos después llego la ambulancia, y de inmediato lo trasladaron a un hospital para hacerle no se que tantas cosas. Por fortuna lo encontré a tiempo, según me dijeron sus signos estaban ya muy debilitados y al paso que iba pronto cumpliría con su objetivo.

Al llegar al servicio de urgencias mucha gente se coloco alrededor de la camilla en la que iba el, a mi me hicieron a un lado, de manera que pudieran atenderlo, después de 10 minutos lo sacaron de la sala en donde lo habían dejado y lo llevaron al final del pasillo, espere casi dos horas para saber por que se lo habían llevado así tan de repente.

-Usted es familiar del paciente??

-Soy un amigo de el, como se encuentra?

-El señor Järvensivu esta muy delicado, tuvimos que hacerle un lavado gástrico para sacar de su sistema todo el alcohol que traía, pero aun esta inconsciente, estamos esperando a que reaccione para poder darle un diagnostico mas seguro, las heridas de sus manos eran superficiales, ya le hicieron curaciones, no hay ningún peligro con ellas

-Muchas gracias… puedo pasar a verlo??

-Por el momento no, pero podría llamar a algún familiar de el, por si necesitamos alguna autorización medica

-De acuerdo, gracias

Era casi media noche, no quería molestar a nadie pero era necesario, llame a la madre de Juke, la cual se asusto al saber que su hijo estaba en un hospital. Como pude le explique lo que había pasado, y trate de tranquilizarla para que no se preocupara mas de la cuenta. Ellos aun vivían en Ikalinen por lo cual tardarían en llegar.

Estaba tan preocupado por lo que pudiera pasarle a Juke que no recordé avisarle a Janna lo que estaba pasando, pero no quería hacerlo por teléfono, me preocupaba que reaccionara mal y no estuviera yo a su lado para ayudarla. Así que como me dijo el medico, decidí regresar a mi departamento, en el hospital no me permitirían pasar a verlo, no tenia caso que me quedara, de cualquier forma si ocurría algo me avisarían.  

A la mañana siguiente llegue temprano, claro no sin la compañía de mi esposa, después de lo que le había contado quería asegurarse por ella misma que Julian estuviera fuera de peligro, además de cuestionarle o mas bien exigirle que le dijera donde se encontraba su amiga.

-Janna por favor cálmate, le puede hacer daño al bebe

-Estoy bien no te preocupes, solo le hare unas cuantas preguntar al imbécil de tu amigo

-Janna…

-Ya no digas nada, mas vale que no me contradigas

Y después de su amenaza decidí dejar el tema por la paz. Al llegar al hospital los padres de Juke ya estaban ahí, al parecer llegaron en la madrugada por que sus hermanos junto con su papá estaban dormidos en el sillón de la sala de espera, mientras que la Sra. Niira estaba tan lucida como solo una madre preocupada se encontraría en estos momentos.

-Niira, buenos días- Salude

-Hola Vivian, gracias por avisarnos, pero me podrías explicar que fue exactamente lo que sucedió??

-La verdad es que no lo se, yo solo fui a visitarlo y me encontré con el inconsciente en el suelo de su habitación, mas no se

-El no toma de esa manera, algo debió de haberle pasado para que tomara esa decisión

-La verdad es que no lo se, pero en cuanto nos dejen pasar, y el este despierto se lo preguntaremos…

-…Disculpen- Interrumpió Janna –Como sigue Juke??

-Niira, te presento a mi esposa y a mi futuro hijo, ella es Janna y ella o el aun no tienen nombre- Dije sonriente y tocando el vientre de mi esposa

-Hola hija, mucho gusto

-El gusto es mío señora

En ese momento una enfermera llego a la sala de espera preguntando por los familiares de Julian, nos informo de su avance por la madrugada, y para nuestra buena suerte el había despertado en muchas ocasiones durante la noche, solo le harían unos últimos estudios y ya se podría ir a casa.

Después de casi tres horas de esperar lo dieron de alta, traía un collarín, sus manos estaban cubiertas por gasas en las zonas lastimadas, pero afortunadamente caminaba por si solo. Lo único malo era que traía un genio de los mil demonios, gracias a su cruda realidad a la que se enfrentaba tanto etílica como moral, y sumándole que su mamá insistió en que el se quedaría con ella, mientras se recuperaba.

O0o0o0o0

Pasaron cerca de dos semanas hasta que pudimos ir a verlo a casa de sus padres, las heridas en sus manos ya estaban curadas, solo le quedaron lagunas pequeñas cicatrices que con el tiempo desaparecerían.

Janna se quedo en la sala platicando en la sala con Rajia, una de las hermanas de Juke, yo fui hasta la habitación en la que el se estaba quedando, y al acercarme a la puerta pude escuchar como Theon gritaba…

-Te dije que esa mujer era un peligro!!! No tenias por que hacerle caso, caíste e su trampa!!!

-Ya lo se Theon, ya lo se, pero ahora como salgo de esto??

-Algún punto débil debe de tener esa mujer, algo la tiene que hacer caer…

En ese momento decidí abrir la puerta y enterarme por completo de lo que estaba pasando. En cuanto ellos vieron que aparecí Juke se puso de pie, camino hacia mi y pregunto:

-Alguna noticia sobre Lía??

-Ninguna, aun no sabemos nada de ella, parece como si se la hubiera tragado la tierra

El se dio la vuelta y se sentó en la orilla de su cama, se cubrió la cara con sus manos y comenzó a llorar, podía comprender un poco su frustración, pero aun así no me imaginaba el dolor que sentía.

-Me quiero morir

-Julian no digas eso, tienes que vivir para pedirle perdón a Lía

-Y como Vivian si ni siquiera se donde esta!!!

-Precisamente, debes de estar con vida para buscarla, la debes de encontrar y arreglar las cosas, o que?? Te vas a dar por vencido así tan fácilmente?? Vas a dejar que otro mas inteligente que tu la haga sonreír, la ayude a cumplir sus sueños??    

-No me estas ayudando

-Solo contéstame, lo vas a permitir??

-Por supuesto que no

-Entonces deja de lamentarte y empieza a buscarla, no tenemos idea de donde comenzar pero la vamos a encontrar, la tienes que encontrar, pero antes, debes de decirnos que fue exactamente lo que paso para poder ponernos en el lugar de ella y pensar mas lugares en donde pudiera estar

Julian solo asintió y comenzó a contarnos todo lo que había pasado desde que Mirnä volvió a cruzarse en su camino, como lo engaño para obtener su objetivo, sus cambios de humor hacia Lía, y como ella se fue esa noche si dejar rastros de donde la pudiéramos encontrar. Después de que nos platicara todo eso, lo dejamos solo, hacerlo que recordara todo eso fue muy cansado para alguien que llevaba días sin comer como era debido, eran 11 días después de que todo había sucedido, 11 largos días en los que nadie sabia por donde comenzar, y solo estábamos a un día de navidad.

Quien iba a pensar que hace exactamente un año todo era diferente, estábamos esperando estas fechas con ansias, impacientes por saber como serian los siguientes años en nuestras nuevas vidas.

P/V Lía

Habían pasado 11 días después que salí de Tampere, al principio me molestaba que nadie me buscara, pasaron casi 5 días cuando todo mundo comenzó a darse cuenta de mi ausencia, al menos ahora sabia que me buscaban, pero yo no quería darle explicaciones a nadie, así que decidí apagar ese aparato y comprar uno nuevo, si iba a cambiar mis hábitos tenia que cambiar todo de mi, hasta las cosas que utilizaba. Le había pedido a Otto un adelanto de mi sueldo para poder comprar un carro por mi cuenta, lo necesitaba para ir al trabajo, al principio el se negó, argumentando que el podía llevarme y regresarme a casa sin ningún problema, pero yo quería mi libertad, y no depender de nadie, también estaba buscando un departamento, estaba muy a gusto viviendo con Otto pero sentía que el se estaba tomando las cosas con otro significado, y yo aun no estaba lista para una nueva relación.   

Mañana era navidad, y aunque todos estaban de lo mas felices por las fiestas próximas, a mi no me hacían nada feliz, apenas tenia un año en este país y la mayoría de mis sueños ya se han perdido, sigo firme en la idea de irme de este país, he pensado en regresar a México, pero se que mis padres se burlaran de mi al saber que he fracasado en todos mis sueños, así que esa opción la descarto. Pensé en irme a Estados unidos, a Chicago para ser mas especifica pero no lo se, también podría irme a Rusia, Londres o Alemania pero tampoco quiero alejarme mucho de aquí, aun guardo la esperanza de que Julian esta buscándome o algo por el estilo, aunque muy en el fondo se que eso es imposible, le di la libertad que tanto me pidió a gritos y se la di, así que ha de estar comenzando una nueva vida… sin mi.

Otto me había insistido en que fuera su acompañante a una fiesta en la víspera de navidad, no tenia muchas ganas de ir pero después de que estuviera pidiéndomelo diariamente desde hace un mes hizo que claudicara y aceptara a ir con el.

Fue una cena muy elegante, había representantes de disqueras y varios empresarios con los que estaba haciendo negocios con su cadena de bares en Helsinki y Tampere, trate de no demostrar mi apatía al evento, al parecer pude engañarlos a todos menos a uno.

-Lía si quieres podemos irnos, es obvio que no estas cómoda aquí

-No, descuida, estoy bien, solo un poco cansada, además del vino

-Segura?

-Si

Seguimos en la cena, trate de adentrarme mas en la platica que el tenia con algunos de sus socios, había perdido la noción del tiempo, hasta que todos empezaron a brindar por la navidad, Otto me ofreció una copa de Champagne pero yo la rechace y preferí el vodka, necesitaba algo mas fuerte para alejar los recuerdos de mi cabeza y evitar que las lagrimas salieran de mis ojos.

Así pasamos parte de la madrugada, la mayoría de sus amigos ya se habían retirado y nosotros seguíamos bebiendo, era navidad y teníamos que celebrarlo. Me sentía bastante mareada pero aun así sabia perfectamente lo que hacia, o al menos seguía consiente, estábamos bastante ebrios como para conducir el auto de Otto, así que pedimos un taxi, yo tenia demasiado frio y el me abrazo, estábamos muy cerca el uno del otro, me sentía cómoda entre sus brazos y sin pensarlo mas tiempo voltee mi cabeza hacia arriba y le robe un beso.
Beso al cual el no se negó, al contrario el lo fue intensificando a cada segundo que pasaba, nos olvidamos del lugar en el que estábamos, hasta que el auto se detuvo y vimos que habíamos llegado al edificio, el pago al taxista mientras yo salía del auto. Cuando entramos en el ascensor las cosas se volvieron a calentar, aquel beso inofensivo que yo le había dado se convirtió en algo mas.

Sus manos tomaron mi rostro con posesión, su lengua penetro mi boca y yo fui incapaz de negarme, necesitaba sentirme deseada, sentir esa sensación al perder el control, sabia que a la mañana siguiente me arrepentiría pero no me importaba, mis hormonas había secuestrado a la razón y no quería preocuparme por lo que sucedería después, quería vivir y por un momento en mi vida sacar esa rebeldía.

Salimos del ascensor y solo se separo de mi para sacar las llaves, abrir la puerta y meterme con desesperación al departamento, entre besos y caricias llegamos a la habitación, ahí todo se volvió mas excitante, sus besos bajaron por todo mi cuello hasta detenerse en el escote de mi vestido, sus manos en mi espalda fueron las encargadas de bajar el cierre de este, hasta deslizarlo lentamente por mi cuerpo. El rose de su piel contra la mía era inexplicable, no podía pensar con claridad, hasta que sentí su fría lengua jugar con mis pechos, estuve a punto de alejarme de el pero una de sus manos se metió entre mis piernas y perdí la batalla contra la razón, lo único que quería ahora era deshacerme del resto de su ropa, y dejar correr la pasión que había en ese momento.

Mis manos fueron directos a su cinturón, y con torpeza logre sacarlo de su lugar, mientras el seguía acariciando mi cuerpo yo jugaba con el de el, de pronto el comenzó a bajar sus labios hacia mi vientre y después mas abajo. Poco a poco se deshizo de mis bragas y lo próximo que sentí fue su lengua en el lugar donde segundos antes estaban sus dedos.

Me deje llevar por esa sensación, mientras yo enterraba mis dedos en su cabello, estaba a punto de alcanzar el orgasmo cuando el detuvo sus movimientos, se volvió a poner de pie, me beso y me dio la vuelta, poniéndome de frente a la pared, después el con delicadeza separo mis piernas y comenzó a mover su miembro entre mis piernas y sin la menos delicadeza me penetro, haciendo que de mis labios saliera un gemido que a el lo excito mas. Sus movimientos empezaron lentos, desesperándome cada vez mas, hasta que poco a poco se fueron intensificando, sus dedos estaban sosteniendo mis caderas con demasiada fuerza, tanto que estaban dejando unos ligeros moretones en esa parte.

Después una de sus manos desabrocho mi sostén y lo aventó a alguna parte del suelo, una mano apretó uno de mis pechos y la otra bajo de nuevo entre mis piernas, haciéndome perder el control y dejarme llevar por el fuerte orgasmo que eso me provoco. Nuestras respiraciones eran entrecortadas pero no queríamos parar, salió de mi, me volteo de frente a el y me beso con una ferocidad única de el, yo quería mas, y no pesaba detenerme, así que lo jale de un brazo y lo empuje a la cama, me coloque a horcajadas en el, y ahora fui yo la que devoró sus labios, los reclame como míos, me encantaba la forma en la que el me besaba, en la que me estaba haciendo suya.
Coloque una de mis manos entre nosotros y dirigí su miembro de nuevo a mi, despacio fui sentándome en el hasta que lo sentí en lo mas profundo de mi cuerpo, moví un poco mis cadera, solo para ver la expresión de Otto en su mirada, sus pupilas estaban completamente dilatadas, se mordía el labio inferior con fuerza, y sin pensarlo mas comencé a moverme con mas fuerza y ritmo, por la posición el tenia acceso directo a mis pechos y mientras yo disfrutaba de el, el me besaba hasta perder el aliento.

De pronto comencé a sentir una corriente eléctrica y los músculos de mi vientre comenzaron a contraerse, observe a Otto y estaba arqueando sus caderas, señal de que pronto llegaríamos ambos al clímax, le pedí que se moviera mas fuerte y rápido y en cuestión de segundo ambos habíamos terminado, yo trataba de recobrar la respiración acostada sobre su pecho, mientras el subía y bajaba sus manos por toda mi espalda.

-Wow… eso fue…

-Increíble- Concluí yo

-Jamás había tenido sexo de esta manera Lía

-Yo tampoco

De pronto el cansancio y el alcohol hicieron estragos en mi, poco a poco comencé a quedarme dormida, solo sentí que mi piel rosaba con la de el, y me perdí en los brazos de Otto y en los de Morfeo, no había dormido tan plácidamente en noches, hasta hoy.

A la mañana siguiente desperté antes que el, recordaba perfectamente lo que había pasado la noche anterior, y un ligero complejo de culpa quería atormentarme pero no lo deje, yo era libre, ya no estaba en una relación con nadie así que no me arrepentía de haber tenido sexo con Otto. Pero yo sabia en el fondo de mi, que lo había traicionado, por que aunque yo quisiera negarme aun seguía enamorada como una idiota de Julian, lastima que el se canso de mi y tuve que alejarme por el bien de los dos.

Me quede observando lo tranquilo que se veía Otto, relajado, sin preocupación alguna, ambos seguíamos desnudos, tan solo cubiertos por el edredón. Y a pesar de que en el exterior estábamos a -20˚ yo sentía el ambiente cálido. Pase mis dedos por el contorno de su rostro, mi pulgar se detuvo en sus labios, esos que anoche me hicieron sentir infinidad de cosas, seguí mi recorrido por toda la longitud de su clavícula, su pecho, su abdomen, y me detuve justo por encima de su cadera, quería seguir mi recorrido pero el se movió y tuve que detener mis intenciones.

-Buenos días hermosa

-Buenos días

-Estas bien??

Yo solo me limite a asentir, si hablaba mi tono de voz me delataría. El se acerco a mi y me beso de una manera tierna nada que ver a lo sucedido anoche.

-Te quiero Lía

-Otto no, por favor, no te confundas

-A que te refieres?? Anoche tu y yo…

-Lo se, se lo que paso anoche, pero yo aun no puedo… aun no estoy lista para una nueva relación

-Entiendo… iremos despacio, a tu ritmo, me gustas y después de esto, quiero intentar enamorarte

-Otto…no quiero darte falsas esperanzas

-Lo se, y quiero correr el riesgo


Después de eso volvió a besarme, y conforme pasaba el tiempo el sentido de ese beso cambio y cuando menos lo esperaba Otto estaba sobre mí, penetrándome y dejándonos llevar por el deseo.                               

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